Tuesday, June 17, 2014

MUNDIAL 1954 * PARTE 3

HISTORIA DE LOS MUNDIALES DE FÚTBOL
MUNDIAL 1954 –
WORLD CUP 1954 –
COPA DO MUNDO 1954 * PARTE 3


EL URUGUAYO ORGANIZADOR
El Comité Organizador del Mundial de Suiza 1954 contó con la presencia del dirigente uruguayo Cr Lorenzo J. Villizio siendo muy elogiada su gestión, esa Comisión fue presidida por el suizo Ernest B. Tomen y completada por el ya legendario dirigente italiano Ottorino Barassi; el belga Bergerus; el reincorporado renunciante de 1949 M.Delaunay de Francia; Sir Stanley Rous de Inglaterra y Wiederker, de Suiza, también con la activa intervención del helvético Gassmann como secretario de FIFA y del propio Comité organizador.

FIFA LA CINCUENTONA
Durante la realización del Mundial los dirigentes de FIFA y sus esposas encabezaron un desfile callejero celebrando el Cincuentenario de la Federación fundada el 21 de mayo de 1904

LA PREPARACIÓN CELESTE.
Antes del mundial Uruguay realizo algunos amistosos, jugó en Lausana contra Suiza, goléo a Sarre (territorio separado de Alemania), jugó contra el Real Madrid en su estadio de Chamartín.
Se decía que el equipo del 54 era superior al del 50 aunque Obdulio Varela estaba a punto de cumplir 37 años, aunque no estuvo Ghiggia transferido al fútbol italiano en 1953, ni tampoco Gambetta lesionado y ya veterano, el plantel se había enriquecido con jugadores como Santamaría, William Martinez, Ambrois o Abbadie.


DE “FÚTBOL A SOL Y SOMBRA” DE EDUARDO GALEANO
“…Mientras en Suiza se cantaban los himnos de dieciséis países, inaugurando el quinto Campeonato Mundial de Fútbol, en Guatemala los vencedores cantaban el himno de los Estados Unidos celebrando la caída del presidente Arbenz, cuya ideología marxista leninista estaba fuera de toda duda porque se había metido con las tierras de la United Fruit.
En el Mundial del 54, participaron once equipos europeos, tres americanos, Turquía y Corea del Sur. Brasil estrenó la camiseta amarilla con cuello verde, en vista de que la anterior camiseta, blanca, le había dado mala suerte en Maracaná. Pero el color canarito no tuvo efecto inmediato: Brasil fue derrotado por Hungría en un partido violento, y no pudo llegar ni a las semifinales. La delegación brasileña denunció ante la FIFA al árbitro inglés, que había actuado «al servicio del comunismo internacional, contra la Civilización Occidental y Cristiana».
Hungría era la gran favorita de esta Copa. El demoledor equipo de Puskas, Kocsis y Hidegkuti llevaba cuatro años invicto, y poco antes del Mundial había goleado a Inglaterra 7 a 1. Pero éste fue un campeonato extenuante. Tras el duro enfrentamiento con los brasileños, los húngaros exprimieron sus energías contra los uruguayos. Hungría y Uruguay jugaron a muerte, sin darse tregua, y se agotaron mutuamente hasta que dos goles de Kocsis definieron el partido en el alargue.
La final fue contra Alemania. Hungría ya la había derrotado por paliza, 8 a 3, al comienzo del Mundial, y en aquel partido había quedado fuera de combate el capitán Puskas. En la final, Puskas reapareció, jugando a duras penas en una sola pierna, al frente de un equipo brillante pero gastado. Hungría, que iba ganando 2 a 0, acabó perdiendo 3 a 2, y Alemania conquistó su primer título mundial. Austria obtuvo el tercer lugar. Uruguay, el cuarto.
El húngaro Kocsis fue el goleador de la Copa, con once tantos, seguido por el alemán Morlock, con ocho, y el austríaco Probst, con seis. De los once goles de Kocsis, el más golazo fue hecho contra Brasil. Kocsis se lanzó como un avión, voló un buen rato en el aire y cabeceó al ángulo.”


NUEVA AUSENCIA ARGENTINA
Motivos de la nueva ausencia
"Continuaba el aislamiento en competencias internacionales, como ocurrió en el Mundial 50 y en los Sudamericanos de 1949 y 1953. Esa decisión se revirtió desde 1955. Las excusas eran el enfrentamiento que sostenía la AFA con la dirigencia sudamericana y la postergación de Argentina como sede de un Mundial. En realidad, no compitió en Suiza porque así lo decidió el Gobierno Nacional, por razones de su propia política."

GUILLERMO STABILE ANALIZA EL MUNDIAL 54 Y  LA AUSENCIA ARGENTINA
"La Selección hubiera tenido una figuración destacada"
Por Guillermo Stábile
Extracto del informe que presentó a la AFA como veedor en el Mundial
(El Gráfico y el Mundial número 5, Septiembre de 1977)
(Introducción: El Gráfico y el Mundial) La Argentina, manteniendo una política de aislamiento internacional, no participó del Mundial de 1954, pero la AFA envió al entonces seleccionador único, Guillermo Stábile, como observador del Campeonato. A su regreso, Stábile presentó un informe de seis carillas que él mismo calificó como "Resumen de las diversas observaciones hechas en cumplimiento de una honrosa distinción". En sus párrafos más salientes, acaso también los más polémicos, expresaba lo siguiente:
"En mi opinión, apreciando el actual poderío del fútbol nuestro y recordando lo que he visto en otros campeonatos del mundo, este de 1954 no ha de figurar entre los mejores en cuanto a calidad del término medio, pudiendo afirmarse que la selección argentina hubiera tenido una figuración destacada. Europa, en general, ha desterrado de su fútbol todo aquello que no sea efectivo, práctico, directo.
Estoy convencido de que se puede establecer un equilibrio entre lo útil y lo vistoso, especialmente cuando se dispone, como nosotros, de tantos elementos de extraordinarias condiciones. No creo que en nuestro país lleguemos a cometer la tontería o el error de disciplinar el juego tan exageradamente con tácticas y sistemas, quitando al jugador la libertad necesaria para mostrar personalidad y creación, virtudes que también son productivas. No por sí solas, exclusivamente, sino unidas a las otras. Pero tampoco esas 'otras' -tácticas, sistemas, marcaciones, sobriedad, espíritu de equipo- consiguen transformarse en triunfos importantes cuando falta talento personal. Lo mejor de que disponen los jugadores argentinos son sus recursos naturales. Su genio futbolístico es magnífico y mi opinión a este respecto es terminante. Lo que se impone es insistir en que tales recursos sean empleados en la proporción justa y no en demasía. Como un medio para llegar a un fin, que es el gol, y nunca como fin exclusivamente. Para algo se han puesto los arcos. Me parece muy bien que nustros jugadores sepan gambetear, dominar la pelota, realizar toda clase de malabarismos, pero estableciendo el término medio indispensable entre la retención de la pelota, el uso del dribbling y la velocidad del juego, de manera que sus mejores y más preciados atributos no se conviertan en defectos.
El equipo húngaro, pese a haber perdido el Campeonato Mundial, fue el mejor de todos los que compitieron en el certamen. Me apresuro a manifestar que son buenos, que son excelentes jugadores y practican un juego de alta calidad pero, entiéndase bien, no son fenómenos del fútbol. Los húngaros tienen una defensa nada más que discreta y una magnífica línea delantera. Marcan como en nuestro medio, aunque tienen siempre la precaución de no adelantarse en demasía, y se advierte una diferencia con respecto a lo que se acostumbra entre nosotros: cuando atacan se adelanta un solo half de apoyo, por lo general el volante derecho, mientras que el izquierdo (en nuestro fútbol Pescia o Gutiérrez) queda reforzando la defensa y ésta se constituye, así, con tres defensores en línea y el restante algunos metros más atrás. Pensando en nuestro medio, no creo que sea cuestión de aceptarla de plano: habría que tener en cuenta el adversario, la cancha donde se juegue el partido y, sobre el mismo terreno, proceder de acuerdo con las alternativas del juego y del score.
Los húngaros fueron al Campeonato Mundial llevando cuatro entrenadores para observar: Vokovi, Mandi, Kalmar y Kalocsay. Dividieron a los integrantes de la selección en dos equipos, A y B, entregando cada uno de ellos a un director. Se entrenaron de martes a viernes, pero los lunes hay baños y masajes. El programa de los restantes días fue el siguiente. Martes: Preparación física, gimnasia y juegos. Miércoles: Fútbol entre ellos. 60 minutos, así divididos: 20' con botines, 20' con zapatillas y 20' en medias. Jueves: baño y masajes. Viernes: Gimnasia y juegos. Sábado: Reposo."

LOS AUSENTES BRASILEÑOS
Si bien Brasil participó en el Mundial algunos consideraron que ciertos jugadores debieron estar en la lista final, caso de Zizinho del Bangú e Ipojucan del Vasco da Gama quienes previamente al Mundial tuvieron altercados con el entrenador Aimoré Moreira.

¿ DOPING ALEMAN ?
Según el alemán Eckel a los jugadores les inyectaron glucosa y vitamina C antes de la Final.
Varios jugadores de la RFA se doparon en el Mundial de 1954
Varios jugadores del equipo de la República Federal de Alemania (RFA), que ganó el Mundial de fútbol de 1954 en Suiza, se doparon con inyecciones de pervitina, una metanfetamina dopante, según un estudio universitario.
Según el informe, dado a conocer el lunes, los alemanes, que ganaron por sorpresa la final contra la Hungría de Ferenc Puskas (3-2), creían que las inyecciones que recibían eran de vitamina C.
Los alemanes, apodados desde entonces "los héroes de Berna", recibieron en realidad inyecciones de metanfetamina, una sustancia que ya se administraba a los soldados del país durante la II Guerra Mundial y que hoy en día está incluida en la lista de productos dopantes prohibidos.
El estudio, que lleva por título "Dopaje en Alemania", está financiado por el Comité Olímpico alemán y según sus primeros resultados el dopaje se utilizó sistemáticamente en la RFA desde 1949. (AFP)

CUALQUIER NÚMERO, CUALQUIER JUGADOR
Cada jugador tenía un número exclusivo en la camiseta. Esto fue muy criticado ya que despistaba ver a porteros con en número 22 o delanteros con el 17.

PARTIDO NADA ABURRIDO 7 A 5
Se disputa el partido con mayor número de goles en la historia de los mundiales. Suiza 5 -Austria 7. En ese encuentro el guardameta y otro jugador suizo jugaron semidesmayados durante sesenta minutos.
El partido es conocido por su nombre alemán, "Hitzeschlacht von Lausanne" (en español: "La batalla de calor de Lausana"), debido a la alta temperatura bajo la que se jugó (40°C).

FIGURA MILITAR
La figura del Mundial fue Ferenc Puskas (Hungría). Capitán del equipo y coronel del ejército húngaro.

EL MUNDIAL POR LA TELE
La televisión hace su aparición y gracias a ella más de 4 millones de europeos siguieron en vivo por primera vez una Copa del Mundo.
EL MUNDIAL POR LA TELE

SUBCAMPEONES RECORDISTAS
Hungría, subcampeona, anotó 27 goles convirtiendo la mayor cantidad conseguida por una selección en un mundial con un promedio de 5,40 goles por cada partido. Fue subcampeona pero recordada como uno de los mejores equipos de la historia
                                                LA MAQUINA HUNGARA DE LOS AÑOS 50

SORTEO TURCO
España y Turquía se enfrentarse en dos partidos eliminatorios para acudir a esta cita mundialística. En Madrid ganó España por 4 a 1 y en Estambul ganó Turquía por 1 a 0. Antes de comenzar el desempate llegó un telegrama para la delegación española de parte de la FIFA. El cual indicaba la prohibición de formar parte del juego al húngaro Ladislao Kubala por irregularidad en su fichaje. El partido terminó empatado 1 a 1 y en el sorteo para asignar quien iba al Mundial salió el papel de Turquía.

                          EL SORTEO QUE DEFINIÓ LA CLASIFICACIÓN TURCA



UN MUNDIAL CON MUCHOS GOLES
Se convirtieron 140 en 26 partidos con un promedio de 5,38 por partido. El más alto hasta el momento.

EL MAS JOVEN Y EL MAS VIEJO       
Coskun TUR     19y 41d   Matthews ENG       39y141d

EL PARTIDO MÁS VIOLENTO DE LA HISTORIA : LA BATALLA DE BERNA
El partido más violento de la historia de los mundiales fue en Suiza 54. Fue el que protagonizaron Brasil y Hungría en semifinales en la ciudad de Berna. Hubo golpes de puño, ingreso de hinchas al campo de juego, botellazos, etc. Fueron tres los jugadores expulsados y hubo dos penales, Se cometieron 42 faltas. Dos futbolistas terminaron fracturados. La FIFA no aplicó sanciones.
Las expulsiones no ayudaron mucho en el partido entre Brasil y Hungría en 1954. 3 jugadores fueron expulsados, aunque si fuera en la actualidad el número habría sido mucho más alto. El encuentro produjo escenas deshonrosas y se lo denominó como "La batalla de Berna". Los jugadores continuaron peleando camino a los vestuarios después del silbato final. Hungría ganó el partido 4-2. 
La batalla de Berna
Hungría-Brasil, para muchos la final anticipada del torneo, acabó en una auténtica guerra. Pese a la ausencia de Puskas, lesionado, los magiares, con goles de Hidegkuti y Kocsis, se colocaron con un 2-0 favorable en el séptimo minuto. Un penal permitió acortar distancias a Djalma Santos antes del descanso. Luego, Lantos, también desde los doce pasos (un penal muy discutido) colocó el 3-1. Julinho, el 3-2 y ya en los últimos segundos Kocsis acabó con las esperanzas del cuadro brasileño, que había metido dos tiros en el palo.
Hasta el 3-1 el juego había sido duro aunque no violento. Pero, a partir de ahí, los brasileños, contrariados, empezaron a dar patadas. Al comenzar las hostilidades, Josef Boszik, un caballero del fútbol (era además diputado en el Parlamento Húngaro), perdió los nervios y se trenzó a golpes con Nilton Santos. El árbitro inglés Arthur Ellis los expulsó a ambos. Minutos después, Humberto enfiló también el camino de los vestuarios. Al final, se vieron escenas lamentables: tres jugadores persiguieron a Kocsis por todo el campo, Pinheiro rompió una botella en la cabeza del lesionado Puskas, el arquero Castilho le hizo un tackle de rugby a un policía, un fotógrafo brasileño golpeó a otro guardia; sillas, máquinas fotográficas y camisetas destrozadas... En una palabra, lo nunca visto en un Mundial. La FIFA amonestó con dureza a los contendientes pero no impuso ninguna sanción. 


GOLEADOR ASISTIDO
Na Copa do Mundo da Suíça (1954) um fato causou preocupação em todos que estamos assistindo ao jogo entre Uruguai e Hungría. Após fazer o gol de empate para sua seleção, o uruguaio Juan Eduardo Hohberg desmaiou em campo. Ele recebeu atendimento médico e se recuperou no hospital.

RECORD DE INSCRIPTOS
La copa del mundo tuvo récord de países inscriptos (16 clasificaron, 38 participaron sólo de Eliminatorias) y ya era llamada Jules Rimet.

LLUVIA INTENSA LLENO TOTAL
Lluvia Intensa : En el partido Alemania 6 x 1 Austria, igualmente 64.000 personas observaron el partido

UN DT ALEMAN PRE Y POST GUERRA
HERBERGER D.T DE ALEMANIA
EL Gran D.T : El alemán Sepp Herberger dirigió a su selección entre los años 1936 y 1962 logrando el titulo mayor en este 1954

HERMANOS ALEMANES
Hermanos : En Alemania Ottmar y Fritz Walter

ESCONDIENDO TITULARES
Con Suplentes : En la primera fase Alemania jugo su partido contra Hungría con varios suplentes

LOS MEJORES GOLES DEL MUNDIAL 54
Golazos : Julinho de Brasil contra México, Kocsics de Hungría contra Alemania, Josef Hugui de Suiza .

LOS DESCONTROLADOS
Descontrol : Los problemas en el partido Italia x Suiza llevaron a que la Policía invadiese el campo y controlase la situación

INFARTANTE PARTIDO
Electrizante : Así fue el final de los 90 minutos de semifinales entre Uruguay y Hungría ,
Hobbherg logro el empate en el ultimo minuto, de la “incontenible emoción “ (Palabras del relator Juan Carlos Solé), el delantero celeste debió ser reanimado de un desmayo antes de comenzar el alargue.

FIN DEL INVICTO HUNGARO
Fin de un Invicto : Los húngaros campeones olímpicos llevaban 31 partidos sin derrotas al llegar a la Final de la Copa del Mundo.

UN MUNDIAL CON MUCHOS GOLES
Números: 140 goles en 26 partidos se marcaron. 11 goles marcó Sandor Kocsis, el goleador del torneo.
27 goles la suma total que marcó Hungría, récord para un equipo en un mundial. 8-3 le ganó Hungría a Alemania en la primera ronda, en la final la historia sería otra. 7-5 le ganó Austria a Suiza jugando el partido con más goles en la historia de los mundiales. 5.38 el promedio de gol de todo el torneo y el más alto en la historia de los mundiales.

MILAGRO: PERDIÓ URUGUAY
Curiosidades: Uruguay había jugado dos Mundiales antes del 54 y había ganado ambos, por lo tanto, la primera derrota se la propinó Hungría en la prórroga de las semifinales.

EL GRUPO EUROPEO
Por primera vez en la historia, un grupo lo integraron cuatro países del mismo continente (grupo 4, Suiza, Italia, Inglaterra, Bél

EL CUADRADO MÁGICO DEL CUADRO MÁGICO
Hungría era el gran candidato y según dicen, de los mejores equipos que se hayan visto alguna vez.
Había arrasado en los Juegos Olímpicos de Helsinki y después había humillado a Inglaterra en Wembley. Tácticamente retrasó a su centrodelantero y a su puntero y adelantó a sus volantes (Kocsis, Puskas). Entre los cuatro conformaron el cuadrado mágico. El goleador de la competición, apodado Cabecita de Oro por su fuerte cabezazo gritó 75 veces en 68 partidos.
Le ganó a Corea nueve a cero y en cada gol de los europeos, los orientales inclinaban su cabeza en reverencia a los mejores. Al partido siguiente le ganó 8-3 a Alemania que dando por perdido el partido había puesto cinco suplentes; Ferenc Puskas terminó lesionado y por eso no pudo jugar cuartos y semifinales. En cuartos sin su gran figura, triunfó ante Brasil en la Batalla de Berna, por 4-2 en uno de los partidos más violentos de la historia. Hubo 42 infracciones, 2 penales y 3 expulsiones, los hinchas se enfrentaron con la policía y los jugadores se enfrentaron camino a vestuario a las piñas, aunque no hubo sancionados. Para la semifinal enfrentó a Uruguay en “el más bello espectáculo futbolístico que vieron los tiempos” según dijo The Manchester Guardián. Ganaban los húngaros dos a cero pero, dos goles del argentino Hohberg empataron las acciones y las llevaron a suplementario. Kocsis con un doblete olvidó rápido las aspiraciones sudamericanas y a diferencia del partido anterior, los jugadores terminaron llorando de emoción y felicitándose unos a otros por el gran partido que habían jugado.

MAQUINACIÓN INSIDIOSA
Al caer Brasil con Hungría el Jornal dos Sports público “Brasil ha sido victima de una maquinación y de una trampa de los europeos para impedir que ganara la Copa”

EL IMPERIO HÚNGARO
Así se fue construyendo y armando la super selección de Hungría de 1954.
En agosto de 1945 la selección magyar inició el camino de su recomposición enfrentando en Viena a los austríacos- a los que doblegaron por 2 a  0 para recibirlos luego en Budapest y aplastarlos por 5 a 1. En este último cotejo hizo su debut con la casaca nacional un valor joven que defendía al Kispest, se llamaba : Ferenc Puskas.
En 1947 se alinearon Grosics, Boszik, Zakarias; en el 48 lo hicieron Kocsis y Lorant; y en el 49 llegaron Budai, Czibor y Lantos.
En 1949 el Estado hungaro intervino el Deporte, paralelamente se produjo el alejamiento de afamadas figuras que habían alternado con las ya nombradas; y así marcharon al profesionalismo italiano Mike y Nyers, Kubala ingresó al Barcelona y algo más tarde Deak se enroló en un club de la península de la bota.
A raíz de esa remoción organizativa se fundaron dos sociedades deportivas de verdadera importancia: el Honved – sucesor del Kispest- considerado el equipo del Ejercito y el Voros Lobogo, que antes fuera el MTK.
En el Honved se reunieron Puskas, Kocsis, Budai, Czibor, Lorant, Grosics, Boszik; en el Voros Lobogo se encontraron Geller, Lantos, Palotas, Zakarías y Hidegkuti.
Después de una sorpresiva derrota frente a Austria en Viena el 14 de mayo de 1950 Hungría inició el más espectacular ciclo de invencibilidad de que pueda jactarse selección alguna; fueron 31 partidos sin contrastes, con 27 victorias y 4 empates.

BALLET ESLAVO
En la selección de Yugoslavia tuvo especial destaque la actuación del guardameta Beara destacado en su país como gran bailarín de Ballet .

HOJA SECA
En el Partido Brasil x Yugoslavia el brasileño Didí se mandó tremendo gol, “tuvo una belleza otoñal imposible de comparar con el remate del centreforward Zebec que dejó helado al guardavalla Castillo.
Diego Lucero cuenta que ese gol fue historiado como “A folha seca” (La hoja seca) explicable por que Didí le dio a la pelota un toque como de taco de billar pero tan perfecto que la pelota se elevó y desbordando al guardavalla Beara que la buscaba sin encontrarla tomo un efecto que hizo que cayera dentro del arco detrás del arquero, pero muy suavemente, tal como la caída de una hoja seca en la brisa del otoño.


AL RITMO DE LA GAITA CRIOLLA
7 a  0 fue la paliza que le aplicó Uruguay a Escocia, según recordaron los protagonistas, los escoceses practicaban una cobertura al hombre demasiado puntillosa: cuando un uruguayo superaba su marcador, tenía el camino libre al área porque ningún otro rival abandonaba a su hombre.

LA LESIÓN DE OBDULIO
Fue en Cuartos de final cuando Uruguay venció 4 a 2 a Inglaterra, ese día en Basilea marcó la despedida de Obdulio Varela de la selección uruguaya según el mismo, se desgarró festejando su gol – por entonces ya sufría frecuentes lesiones- y debió salir del campo. El equipo disputó con diez hombres todo el segundo tiempo pese a lo cual la victoria no corrió peligro.

VERGONZOSO CUARTO LUGAR …
El equipo de Uruguay fue cuarto en este Mundial de Suiza, entonces la prensa tremendista de la época título en “El Diario” que el cuarto lugar era “un sitial reñido con la tradición uruguaya”esto después que los celestes cayeran con Austria en el encuentro por el Tercer y Cuarto Puesto.


LA GRAN FINAL
ENTRADA A LA GRAN FINAL DE BERNA 54

En la final por un lado la maquina : Hungrós Por el otro bando aparecía una humilde Alemania que se recuperaba de la guerra y quería volver a ser un país “normal”. Contaba con Herberger, un jugador experimentado pre-guerra y con gran poder de persuasión, sirviéndoles de ejemplo a sus compañeros, según Glanville analizó en Historia de la Copadel Mundo. Además estaban Walter y Rahn, dos jugadores decisivos en la final. Pasó la primera ronda tras ganar en desempate a Turquía, luego eliminó a Yugoslavia tras ganarle por 2-0 pero merecer claramente perder, según dijeron periodistas. En semifinales vapuleó a Austria con un cómodo 6-1 Hungría era gran favorita para la final y más cuando a los diez minutos ganaba dos a cero. La pesadez del campo por la lluvia y la ventaja física que pudieron sacar quienes perdían, emparejó las cosas. Morlock descontó y Rahn hizo dos para un final de película.
La gran final
Nadie podía atreverse a no considerar a Hungría como la gran favorita para ganar el título, y que tenía todos los argumentos a favor: desde 1950, los hombres de Sebes no habían perdido ninguno de los 32 partidos que disputaron, habían ganado el título olímpico y contaban con triunfos tan resonantes como un 6-3 en Wembley (el primer K.O. sufrido por Inglaterra de local) o un 7-1 ante el mismo rival en Budapest. Y, además. en el torneo ya habían batido al otro finalista, Alemania Occidental, por 8-3 en Basilea.
Ya sobre el embarrado césped del Wankdorf Stadion, la superioridad de la Aranycsapat (equipo de oro en húngaro) se evidenció muy pronto. A los ocho minutos ya dominaba por 2-0 gracias a los tantos de Puskas y Czibor. Pero Alemania Occidental no se hundió, y Morlock y Rahn lograron igualar antes que se cumpliera el minuto 20.
La máquina de Sebes siguió funcionando como solía, pero la suerte no estaba de su lado aquel lluvioso 4 de Julio de 1954. Puskas falló goles increíbles, Hidegkuti (por dos veces) y Kocsis enviaron balones al palo, Turek, el arquero germano, salvó lo imparable y Liebrich y Kohlmeyer sacaron dos pelotas en la línea. Y, a falta de seis minutos, la desgracia de los centroeuropeos fue ya total. Boszik perdió el balón en terreno alemán a pies de Schäfer, quien inició un rápido contragolpe, cedió a Fritz Walter y éste envió un pase al punto del penal donde Helmut Rahn remató. Alemania Occidental acababa de marcar el tercer tanto!
Hungría lo intentó todo incluso en los minutos finales, e incluso Puskas marcó un gol que Walter Ling anuló por offside de Hidegkuti. Con el 3-2 se llegó al final del encuentro. Nadie podía creer lo que había ocurrido en el estadio de Berna. Ni siquiera los propios ganadores, quienes sólo despertaron cuando Jules Rimet, que dejaría la presidencia de la FIFA poco después, entregó la estatuilla a Fritz Walter.
Tiempo después se rumoreó que los alemanes se habían dopado. Lo cierto es que, tras el encuentro, varios jugadores tuvieron que ser hospitalizados debido a una presunta ictericia infecciosa. También se afirmó que el gobierno húngarovendió el título a cambio de tractores y maquinaria agrícola. Nada, lógicamente, pudo demostrarse. Sea como fuere, lo real es que aquel día concluyó su brillante camino uno de los mejores equipos de todas las épocas y que de manera insospechada el fútbol alemán ingresó en la élite. 

EL CAMPEÓN AFORTUNADO –
Resumen del artículo del periodista suizo Eric Walter jefe de la sección deportiva de La Suisse de Ginebra y Presidente de la Asociación de la Prensa Suiza (enviado especial a 7 campeonatos Mundiales).
Al decir de Walter en Suiza existía un gran interes de que el equipo local no fuese eliminado en las primeras de cambio, igualados en puntos en la ronda clasificatoria los conjuntos de Suiza e Italia jugaron un segundo encuentro que registro la victoria del primero, con influencia y parcialidad del arbitro brasileño “muy casero”
Se había creado un clima hostil a la squadra azurra incluso antes antes del segundo partido Italia x Suiza una muchedumbre compuesta por fieles seguidores de “Squibbs” se concentró frente al hotel de los italianos. Al llegar el autocar que los conducía, una verdadera lluvia de piedras y proyectiles diversos cayo sobre el vehículo. El incidente demostró el inmenso poder de la radio origino la protesta del embajador italiano en Berna, el fácil triunfo suizo en el segundo partido hizo olvidar las circunstancias extradeportivas que lo enmarcaron.
Si fue inolvidable el match en el que Austria eliminó a Suiza , los austriacos tenían un gran equipo con estrellas como Korner, Probst, Stojaspal, Hanappi y Happel .
Aquella tarde de sabado hacía un calor insoportable, en las gradas de La Pontaise el estadio de Lausana los espectadores vaciaban todas las botellas de cerveza y vino blanco que habían podido encontrar en las cercanías.
Paradójicamente un austriaco dirige ala selección suiza: el famoso Kart Rappan-nuestro equipo dice el periodista obtuvo una ventaja de 3 a 0 . Entonces se produjo un hecho que ha quedado grabado en la historia del fútbol helvético; el portero Eugene Parlier  el defensa Roger Bocquet resultaron afectados por el intenso calor y sufrieron una insolacion . Durante media hora y auqneu desde las tribunas no se advertía actuaron totalmente groggy.
Suiza encajo 7 goles , por lo cual no fueron suficientes otros 2 que logró convertir . Resultado insólito este 7 a 5 solo explicable por el estado en que actuaron Parlier y Bocquet.
Continua Eric Walter- otro gran partido que pude presencia fue el de Alemania – Yugoslavia . Dominó está pero ganó aquella. Cuando regresaba a mi casa me detuve en una gasolinera y un fanático germano que llenaba el depósito de su automóvil tuvo un rasgo de sinceridad al confesarme lo siguiente : “Nunca vi a Alemania con tanta suerte, Yugoslavia mereció ganar por 3 goles de diferencia, Esto no podrá continuar. ¡ El hombre no sospechaba que esa suerte seguiría acompañando a Alemania hasta la final !.
Hungría – Uruguay fue un partido excepcional tanto por la calidad del juego como por las alternativas del tanteador , los periodistas radiofonicos estabamos en el techo de una tribuna , porque no quedaba ningún sitio libre en las gradas . Este techo no estaba sostenido por columnas y por tanto no podia soportar mucho peso – Nosotros habiamos recibido instrucciones precisas . Esa construcción aguanta a un hombre por metro cuadrado pero a condicion de que se quede quieto sin moverse.
Pero ¿Cómo quedarse estático viendo las maravillas tecnicas de los hungaros y la resistencias que le opusieron los uruguayos, que no se resignaban a perder su título de campeones mundiales ?
Sin embargo recuerdo una final triste y sin aliciente. Llovia, hacía frío y los proesionales de la reventa no lograban dar “salida” a su “mercancía”, pese a que ofrecían las entradas a mitad de precio.
La victoria de Alemania sobre la gente de Puskas dejó un sabor amargo, entre los suizos, en primer lugar porque Hungría era superior y en segundo termino porque los germanos informaron que habían sido atacados por una ictericia infecciosa. Tuvieron la osadía de acusar al cocinero del hotel. En aquella época todavía no existía control anti-doping…

LOS MEJORES NO SON LOS MÁS INTELIGENTES
“Nos dormimos y cuando nos despertamos, perdíamos tres a dos” fue la mejor explicación que pudo dar un jugador ante la milagrosa remontada germana. Puskas agregó “fuimos los mejores pero ellos los más inteligentes”.  

CABEZAS DE LLAVE
Os cabeças de chave foram os seguintes:
Grupo 1: Brasil e França
Grupo 2: Hungria e Turquia
Grupo 3: Áustria e Uruguai
Grupo 4: Inglaterra e Itália

AL REGLAMENTO HAY QUE CONOCERLO
Pelo Grupo 1, o do Brasil, ocorreu um episódio bastante curioso. Brasil e Iugoslávia venceram seus primeiros compromissos (Brasil 5 a 0 contra México e Iugoslávia pela contagem simples sobre a França) e o empate garantia ambos na fase seguinte. Acontece que os jogadores do Brasil não conheciam o tal regulamento e atacavam insistentemente a meta iugoslava, com os jogadores eslavos fazendo gestos aos brasileiros pelo empate que beneficiaria os dois. Ao final do jogo alguns brasileiros choravam e apenas posteriormente a situação foi esclarecida. Tanto brasileiros como iugoslavos se classificaram à fase seguinte.

RENUNCIO AL CARGO DE DT EN PLENO MUNDIAL
Uma curiosidade é que, insatisfeito com as intromissões da comissão técnica no seu trabalho, o técnico da Escócia Andy Beattie pediu demissão logo após a derrota para a Áustria, sendo o único técnico a pedir demissão durante uma copa até hoje. A Áustria também passa fácil com 1 a 0 na Escócia e 5 a 0 na Tchecoslováquia.

EL ARBITRO CONTROVERTIDO
No Grupo D, o English Team tenta se refazer do desastre de 50, sua estreia em copas. Empata em um jogo espetacular com a Bélgica (4-4) e ganha à Suíça por 2 a 0. Suíça e Itália defrontaram-se duas vezes no grupo. Na primeira partida os helvéticos venceriam por 2 a 1 num jogo muito conturbado e de uma arbitragem bastante controversa do brasileiro Mário Vianna. As equipes se enfrentariam novamente, e no jogo desempate a Suíça vence por 4 a 1. Chega as Quartas de Final.

SARRE FUE SELECCIÓN
O time da RFA se classificou batendo os alemães da região do Sarre, ocupado pela França, enquanto a Alemanha Oriental não se inscreveu para a Copa

ALEMANIA CAMPEÓN – “EL MILAGRO DE BERNA”
Final: "O Milagre de Berna" O Estádio Wankdorf em Berna recebeu 60.000 pessoas se espremerem para acompanhar a partida final entre Alemanha Ocidental e Hungria, uma repetição do jogo da primeira fase. Nesta fase, a Hungria venceu os reservas alemães por 8 a 3. O Time Dourado dos húngaros era o favorito, pois vinha de 32 partidas invicto, porém vinha de duas partidas duras. Começou a chover no dia do jogo - na Alemanha isso é chamado de "Fritz-Walter-Wetter" (tempo de Fritz Walter) pois dizia-se o capitão da equipe alemã Fritz Walterjogava seu melhor futebol na chuva, porque havia contraído malária quando jovem e por isso não atuava tão bem no calor. Adi Dassler, proprietário da Adidas e fornecedor de material esportivo para a seleção alemã, forneceu chuteiras com cravos intercambiáveis, que melhor se adaptariam ao campo molhado.
Na final se viu Ferenc Puskás atuando mesmo não estando em sua melhor forma. Ainda assim ele colocou seu time à frente do placar em apenas 6 minutos de jogo, e com Zoltán Czibor fazendo outro tento dois minutos depois parecia que os favoritos realmente levariam o título. Porém, com um rápido gol de Max Morlock no décimo minuto, e Helmut Rahn empatando aos 19, a maré começou a virar.
No segundo tempo a Hungria desperdiçou diversas chances. Mas, nervosos não conseguiram nada. Os alemães praticamente "cozinharam" o jogo a seu favor, e acabariam premiados. A meros seis minutos do final da partida, o popular narrador do rádio alemão Herbert Zimmermann fez sua mais memorável declaração ao dizer: "Rahn deveria chutar do meio da rua" (em alemão: "aus dem Hintergrund müsste Rahn schießen"), e assim foi. O segundo gol de Rahn, que chutou da meia-lua da área, após a zaga húngara afastar mal a bola, deu a liderança da partida aos alemães. Depois, Puskás ainda fez um gol impedido.
Aos alemães foi entregue a Taça Jules Rimet e o título de vencedores da Copa do Mundo com a torcida cantando junto o hino nacional alemão. Na Alemanha, esta partida é conhecida como o Milagre de Berna. Um filme baseado na história foi lançado em 2003. Para os húngaros, a derrota foi um desastre, e o seu declínio no futebol teria início somente dois anos depois, com a Revolução Húngara.
El 4 de julio de 1954 es para Alemania el día del ”Milagro de Berna“. Fue el día en que los cronistas escribieron la historia más maravillosa del fútbol alemán. Fue el día de la victoria final por 3:2 de los alemanes contra los húngaros, que hasta entonces no habían perdido ningún partido y estaban considerados como el ”super equipo“ de su época. El mayor triunfo en el estadio de fútbol Wankdorf - lloviendo a mares - se puede atribuir también a los nombres de otros héroes. Sepp Herberger, el entrenador nacional, también se convirtió en leyenda en Alemania. Toni Turek, el diablo en la portería, que hizo desesperar a los húngaros, se hizo igual de famoso como Helmut Rahn, el “jefe“, que abrió a Alemania con su gol del 3:2 en el minuto 84 el primer título a la Copa Mundial de la FIFA. Pero el 4 de julio de 1954 fue ante todo el día de Fritz Walter. Como capitán recibió de manos del Presidente francés de la FIFA, Jules Rimet de 82 años, la ”Diosa de Oro“, la primera Copa Mundial de la FIFA
La victoria de la Copa Mundial de la FIFA 1954 disparó en Alemania una gran euforia. Después de la Segunda Guerra Mundial, el país se encontraba excluido de todos los acontecimientos deportivos como los Juegos Olímpicos de 1948 en Londres o la Copa Mundial de la FIFA de 1950 en Brasil. Los alemanes pudieron aparecer de nuevo por primera vez en el gran escenario deportivo en 1954. El equipo fue acompañado por las escasas esperanzas de los alemanes. Pero en el alojamiento del equipo en el lago Thuner See, a los pies del macizo de los Alpes berneses, nació en la selección el “Espíritu de Spiez“, que todavía hoy es conocido entre los fans alemanes de fútbol.
El “Milagro de Berna”
La final se disputó en un encharcado Estadio Wankdorf el día 4 de julio de 1954. Las condiciones del tiempo eran de un buen presagio para Alemania Occidental, porque el capitán y mediocampista goleador Fritz Walter tenía notorios problemas con el calor después de haber sufrido con la malaria durante la guerra. Los simpatizantes alemanes conmemoraron lo que dieron en llamar "clima Fritz Walter".
A su vez,  Hungría tenía dudas sobre las condiciones físicas de Puskas, que no había participado de los dos partidos anteriores después de haber recibido un golpe en el tobillo por Werner Liebrich,  justamente en el primer encuentro con  Alemania Occidental.  Aún sin totales condiciones, Puskas abrió el marcador a los seis minutos. A los ocho, los favoritos ya hacían el 2 a 0 después que el arquero alemán Toni Turek dejara la pelota en los pies de Zoltán Czibor. Sin embargo, sólo fueron necesarios diez minutos más para que los alemanes empataran. El primer gol vino con una finalización de Morlock. Después fue Rahn quien concluyó un tiro de esquina efectuado por Fritz Walter.
La lluvia siguió torrencial, la tensión aumentó y solamente el travesaño impidió el gol de Hidegkuti. Pero, faltando solo seis minutos, Rahn tomó la pelota en la entrada del área y pateó de pierna izquierda al ángulo. Todavía hubo tiempo para Puskas tener un gol anulado por el juez de línea antes de que el silbato final confirmara la derrota de Hungría y el nacimiento de una nueva potencia del fútbol mundial. El partido quedó conocido como el “Milagro de Berna”.


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