lunes, 30 de junio de 2014

MUNDIAL 1962 * PARTE 4

HISTORIA DE LOS MUNDIALES DE FÚTBOL
MUNDIAL 1962 –
WORLD CUP 1962 PARTE 4
COPA DO MUNDO 1962

ANTECEDENTES DEL MUNDIAL 62
Vários países se candidataram a sede da Copa de 1962: os europeus eram os favoritos, mas a FIFA tinha decidido que depois de duas copas seguidas no continente europeu (Suíça em 1954 e Suécia em 1958), era a vez da América Latina. Sendo assim, só sobravam as candidaturas argentina e chilena.
Argentina vinha pleiteando o direito de sediar uma Copa desde 1930. Já o Chile só apresentara sua candidatura em 1952, e era considerado um país sem condições necessárias para realizar um evento daquele porte.
Porém, em Junho de 1956, na Inglaterra, onde os 56 países membros votavam, o Chile acabou ganhando o páreo, com 32 votos. A Argentina só obtivera 10, e 14 países se abstiveram da votação.
Com o direito de sediar a Copa ganho os chilenos começaram a montar a infraestrutura necessária para a competição, liderados pelo brasileiro naturalizado chileno Carlos Dittborn, presidente da Confederação Sul-Americana de Futebol. O Estádio Nacional teve sua capacidade de 45 mil espectadores aumentada para 70 mil, e um novo estádio foi construído em Viña del Mar, o Sausalito.
Em Maio de 1960, quando os preparativos iam de vento em popa, o país foi pego de surpresa por um terremoto que registrou 9,5 pontos na escala Richter, o maior registrado na história mundial recente.1 O tremor tinha deixado cinco mil mortos e 25% da população desabrigada, além de lançar dúvidas sobre a capacidade do Chile de sediar a Copa depois da tragédia.
Em face desses problemas, Dittborn pronunciou a frase que acabaria se tornando o slogan não oficial da competição: "Porque nada tenenos, lo haremos todo" (porque nada temos, faremos tudo). A FIFA lhe deu um voto de confiança e as obras foram terminadas em tempo recorde.
Dittborn, porém, não viveu para ver o resultado de seus esforços. Ele sofreria um ataque cardíaco em 28 de abril de 1962, um mês antes da Copa. O estádio de Arica foi batizado em sua homenagem.
CARLOS DITTBORN 

LA ELECCIÓN DE LA SEDE
Tras haberle otorgado la realización de la Copa Mundial de Fútbol a dos países europeos consecutivamente - Suiza en 1954 y Suecia en 1958 - el torneo de 1962 correspondía ser organizado por un país sudamericano. El 10 de junio de 1956, en el Congreso de la FIFA en Lisboa (Portugal), para definir la sede de la Copa Mundial de 1962, Argentina y Chile presentaron sus candidaturas. En la ocasión el representante de la candidatura Argentina terminó su discurso con la frase "Podemos hacer el mundial mañana mismo. Lo tenemos todo". Al día siguiente, el representante chileno Carlos Dittborn realizó una brillante presentación cerrándola con una frase que paso a la historia, "Porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo". Inmediatamente se realizó la votación: Chile fue electo con 32 votos a favor, mientras que Argentina recibió 10 votos y 14 países votaron en blanco.
En Chile comenzó de inmediato la organización del 7º Campeonato Mundial de Fútbol con el entusiasta apoyo del recién electo presidente de la República Jorge Alessandri Rodríguez. Sin embargo, los planes de modernización de la infraestructura del país para la realización de torneo, se vieron seriamente afectados cuando el terremoto de Valdivia del año 1960 arrasó con todas las ciudades al sur. A pesar de la tragedia, el Gobierno manifestó a la FIFA su intención de realizar el torneo, comenzando un proceso de reconstrucción del país y de habilitación de las cuatro sedes y estadios donde se llevarían a cabo la justa deportiva: SantiagoAricaViña del Mar y Rancagua.

CHILE DE FIESTA
El evento deportivo constituyó una gran fiesta para la sociedad chilena. Se organizaron barras, se compusieron canciones y la televisión hizo su aparición por primera vez en forma masiva al transmitir los partidos en directo, los que fueron vistos por miles de chilenos en las calles donde se instalaron televisores. De esta forma se dejaba atrás la tragedia del terremoto y el país le hacía honor a la frase de Carlos Dittborn: ¡Porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo!

EL ROCK DEL MUNDIAL
Mundial de 1962: La historia detrás de su famoso himno
Por estos días se celebran los 50 años del mítico Mundial de fútbol de 1962 y una parte importante de los recuerdos del hito deportivo la ocupa la recordad canción de The Ramblers.
La historia en torno al himno del Mundial chileno de 1962 es hermosa. Al igual que la historia del propio evento deportivo, el empuje, los bajos recursos y lo artesanal de su origen se mezclan para configurar un relato digno de ser contado. Jorge Rojas, su creador, cuenta que se demoró tres días en escribir la letra y solo un día en componer la música. Compañero de colegio de los mundialistas Leonel Sánchezy Jaime Ramírez, Rojas se las arregló para escribir “El Rock del Mundial” con la idea de hacer algunos pesos que le permitiera seguir adelante con su banda The Ramblers. Todo esto en medio de una “fiebre mundialista” que acechaba al país completo.
Cuenta la historia que al momento de grabar la canción, el saxofonista se quedó dormido y no llegó a la grabación, hecho que obligó aOscar Soto a improvisar ahí mismo esa clásica introducción de guitarra eléctrica, que a la postre se convertiría en una de las más reconocidas de la música nacional. Nadie suponía el éxito de un rock and roll criollo, nacido en estas tierras y cantado íntegramente en nuestro idioma.
La inocente pero pegajosa melodía y letra de “El Rock del Mundial” se convirtió en la canción chilena más exitosa de todos los tiempos, así como también, la más reproducida por las radios nacionales. Se estima que hasta la fecha, la canción ha vendido dos millones de copias. Durante el mundial y los años venideros la canción sonó sin cesar en las radios nacionales y obligaba a viajar a la capital a provincianos que querían tener una copia del disco con el hit del momento.
Por siempre la voz de Germán Casas, vocalista original del grupo The Ramblers, estará en nuestro subconsciente invitándonos a gritar “un sonoro ceacheí”, y a recordar un exitazo insuperable de la música chilena, que vino de la mano del evento deportivo más importante que nuestro pequeño país ha albergado jamás.
El Mundial de 1962 fue un triunfo inapelable e indiscutido para el fútbol chileno. La sola designación del país como sede del certamen planetario significó una victoria, pues fue un envión anímico para una sociedad golpeada, que sólo dos años había vivido el terremoto de Valdivia.
Además, fue una demostración de personalidad ante el mundo, pues las gestiones de los dirigentes nacionales, encabezados por Carlos Dittborn y Juan Pinto Durán, permitieron que la FIFA optara por Chile, en desmedro del otro candidato, Argentina.
THE RAMBLERS Y SU ROCK DEL  MUNDIAL 

SATCHMO” ARMSTRONG Y EL PAPA DIJERON PRESENTEChile, como nunca, estaba en el centro de la atención de todo el mundo. Así lo refleja la llegada al país del trompetista estadounidense Louis Armstrong y el saludo del Papa Juan XXIII al país, a través de una carta dirigida al cardenal Raúl Silva Henríquez.
EL GRAN SAXOFONISTA LOUIS ARMSTRONG EN CHILE 62


CIUDADES Y ESTADIOS
Cidade Estádio

LA CELESTE Y LAS ELIMINATORIAS
En las Eliminatorias del Mundial 62 Uruguay puso en campo a los siguientes jugadores: Luis Maidana, William Martinez, Núber Cano, Eladio De Souza, Estanislao Malinoski, Walter Aguerre, Luis Cubilla, Mario Bergara, Angel Cabrera, José Sacía, Guillermo Escalada, Luis Cubilla dirigidos técnicamente por Enrique Fernandez.

LOS REPATRIADOS
Por primera vez en 1962 se hablo de convocar a los futbolistas uruguayos que actuaban en clubes extranjeros: se pensó en Alcides Silveira, Tomás Rolan y Juan Carlos Mesías que se destacaban en Argentina, finalmente la idea no prospero .

LA PREPARACIÓN URUGUAYA
A un mes del Mundial la selección realizo una gira por Europa frente a poderosos adversarios. Debuto cayendo 3 a 0 con Alemania en Hamburgo, luego empato en Budapest con Hungría y se perdió estrechamente con Checoslovaquia en Praga, el descalabro ocurrió en Moscú con el 0-5 ante la Unión Sovietica . El balance negativo no se salvo con un triunfo en Glasgow ante Escocia.
Al regresar en el mismo Aeropuerto de Carrasco el presidente de la Delegación Alfredo Fernandez anuncío una revisión total del plantel, sin embargo pocas horas más tarde y a 23 días del debut en el Mundial el entrenador fue cesado y en su lugar se nombró una tripleta tecnica: Hugo Bagnulo, Roberto Scarone y Juan Lopez. Y de los 20 futbolistas que realizaron la gira, 15 integraron la lista de 22 .
La despedida celeste fue ante 42.000 espectadores, un inexpresivo triunfo sobre el Corinthians de San Pablo gol de Domingo Perez.

¿ CARGADO POR CARGADAS ?
En el partido Uruguay – Yugoslavia el jugador Sekularak llamado l´enfant terrible del fútbol yugoslavo, fue elevado a hombros por los uruguayos, después de que, con el 3-1 (Skoblar, Galic y Jerkovic; Cabrera) consumado, Popovic y Cabrera fueron expulsados del terreno de juego. Los “celestes” mostraron con el despectivo gesto su enfado-

LA CULPA ES DEL GOLERO
Según el seleccionador checo Rudolf Vytlacil, declaró luego de que Checoslovaquia perdiera 3 a 1 la final con Brasil “Dos errores incomprensibles de nuestro portero dieron el título a Brasil . ¡ Que se le va a hacer ¡

LA VISIÓN DEL FLACO MENOTTI
El argentino Luis César Menotti luego D.T campeón del Mundo, escribió sobre el Mundial 62 “En 1962 existía todavía una clara superioridad física y atlética de los equipos europeos. No se debe suponer que sólo vale la tecnica y la habilidad. Quien piense que el resto es accesorio está cometiendo un error. Un coche debe tener buen motor, buenos frenos, buenos neumáticos… Si además tiene antena eléctrica mejor, pero si tiene motor, frenos, aire acondicionado y alerones, pero los neumáticos están podridos, con ese coche no se puede ir a ninguna parte . En el Mundial de 1962 existía una diferencia notable que se marcó claramente a través de Brasil. Pese a sus “monstruos” resolvió algunos partidos con enormes dificultades cuando hubiera podido ganar con facilidad de haber contado con una preparación atlética adecuada. Los sudamericanos creíamos entonces que sólo valía el fútbol estilista y vistoso, y especialmente nosotros, los argentinos, interpretamos que la evolución del fútbol indicaba que debía recurrirse a jugadores de fuerza y de lucha en lugar de entrenar exclusivamente a los talentosos.

ITALIA Y LOS ORIUNDIS
Giovanni Ferrari Director Técnico de la “squadra azurra” alistó a varios “nacionalizados” como los brasileños Altafini y Sormani y los argentinos Maschio, Angelillo y Sivori, tripleta central de los célebres “caras sucias” albicelestes consagrados en el Sudamericano de 1957, a los que se unio el compatriota Loiacono para saltar la barrera de las eliminatorias -.

ESPAÑA NO QUEDO ATRÁS
El “mosaico español” se integró con cracks de variada procedencia: el argentino Di Stefano, el hungaro Puskas, el uruguayo Santamaría (los tres idolos en el Real Madrid) y el paraguayo Eulogio Martinez; la concentración fue en Bilbao al parecer por su clima parecido al de Viña del Mar ¿?.

UNA DE MÁS
Yugoslavia siempre hacía una de más se engolosinaban con el dominio del útil, demoraban las internaciones en el sector de alto voltaje de contrario, y al enfrentar al golero con probabilidad de ejecutarlo siempre hacían una de más.

ENSUCIANDO LA CANCHA
Antonio Ghirelli y Conrado Pizzenelli periodistas italianos se ocuparon de crear sendas notas a los diarios de los que eran corresponsales en torno a diversos enfoques de la vida en Chile que configuraban una actitud que la nación chilena toda interpretó como vejatoria.
En el plano anecdotico corresponde consignar que Conrado Pizzenelli fue “invitado” por su diario a un urgente retorno a Italia, en vispera de la publicación de la nota que enviara desde Santiago con su “visión” de la realidad chilena.

EL OJO COMPOTA
El ruso Metrevely pidió que se le tradujera la expresión “ojo en compota” que oyó al paso rumbo a la enfermería del estadio de Arica. Doce puntos de sutura lo marginaron del Mundial, el día del debut con Yugoslavia. En ese mismo cotejo, además, su camarada Dubinsky fue sacado en camilla, gravemente herido en un choque con Mujic. El zaguero del Torpedo de Moscú sufrió fractura de tibia y peroné de la pierna derecha, y la delegación de Yugoslavia ordenó el inmediato regreso de Mujic a Belgrado. Dubinsky debió alejarse totalmente del fútbol.

EL PORTANUMEROS
Este fue uno de los personajes más pintorescos de cuantos llamaron la atención del público en el Estadio Nacional de Santiago de Chile. Cada vez que un participante caia lesionado, corría al lugar correspondiente y anotaba su número. Luego levantaba la respectiva tablita para que fuera visible desde todas las tribunas y, especialmente para auxiliar a los relatores radiales, que muchas veces tenían dificultades para individualizar al jugador caido .

MAL FÚTBOL PARA UN PUEBLO ENTUSIASTA-RESUMEN –

Artículo de
Raymond Pittet – Periodista suizo. Redactor-jefe de La Tribune de Lausanne. Jefe de Prensa de la Copa del Mundo 1962.
Un hombre joven de origen alemán Carlos Dittborn Pinto, fue el alma del Campeonato Mundial de 1962. Un alma que rindió a Dios, sacrificado por su esfuerzo, a un mes de la apertura del Mundial. Una mañana se derrumbó en su propia casa. Su viuda daba a luz en la Maternidad de Santiago. Fuimos a verla con Raimundo Saporta y Gento, e hicimos de su hijo recien nacido un socio de honor vitalicio del Real Madrid.
Carlos Dittborn tenía 38 años. Sobre el edificio donde estaba el periódico “El Mercurio” colocaron una gigantesca foto suya, rodeada de un círculo negro: Carlos Dittborn Pinto- fallecido esta mañana. No se podía hacer otra cosa más que llorar.
Dittborn fue clave para la designacion chilena como sede su frase para la eternidad ante las criticas de la poca estructura trasandina fue “Es porque no tenemos nada que lo haremos todo”.
El pueblo chileno tendría grandes alegrías, para recordar cuando Chile eliminó a URSS en Arica , fue el día en que el gran Yachine confundió sus botas con la pelota..
La noche de esa victoria, las calles de Santiago se incendiaron. Se podia leer en las pancartas : Tinto 2 x 1 Vodka. O también Subdesarrollados 2 x 1 Europa.
En la final Brasil venció a Checoslovaquia , aunque Masopust encontrando un pasillo, había marcado el primer gol del partido . A medida que se desarrollaba el Mundial, un grupo de reporteros brasileños preparaba un disco de 33 revoluciones (33 rpm), matizado con música de sambas, destinados a celebrar el triunfo del bicampeonato.
Tuvieron mucho miedo con el gol checo, pero Zito, Amarildo y Vavá salvaron el negocio.
Pocos días después habían vendido 300.000 discos en Brasil
Felices con el tercer puesto, después de haber ganado a Yugoslavia, los chilenos abrazaron a Rojas, mandaron al gentil Fouilloux a Francia y volvieron al anonimato. Habían vivido la mayor , la más bella experiencia fútbolistica de su historia.
Quizás porque el fútbol fue violento, los goleadores tuvieron muchos inconvenientes – La máxima emoción de este deporte cedió ante los vientos de la brutalidad de un fútbol de bajo nivel que sólo ofreció el fervor de un pueblo.


RECUERDOS DE CHILE 62 –
POR MARIO GOMEZ LOPEZ
Este mes se cumplen 50 años de nuestra gesta deportiva más grande de todas. El mítico mundial de fútbol de 1962. Como los guachacas andamos siempre adelantados, ya en 2006 una leyenda del periodismo como Mario Gómez López nos contó sus vivencias al borde de la cancha para la finadita revista "El Guachaca".  Rescatamos su relato para seguir celebrando a nuestros titanes del 62.
Por Mario Gómez López.  Publicado en la revista "El Guachaca", Junio de 2006 
Mi hermano mayor y periodista histórico, José Pepe Gómez López, me metió en el fútbol en la Plaza Cruz de Concepción. A pata pelá, con la guata vacía y con seis años, me detenía en mi trajín para admirarlo por su habilidad. Incluso me hizo basquetbolista con las fintas y el doble ritmo a puro reto. Fui de regular para arriba, pero como entrenador ejercí en Chile, Perú y Argentina, hasta con el gusto grande de ser integrante del primerequipo de Racing de Buenos Aires y, más tarde, entrenador en Callao, Perú, y de los mejores clubes chilenos, como Palestino, Barcelona, Colo Colo, Audax y seleccionesfemeninas y de varones representando a Santiago en los torneos nacionales.
Cobrar sueldo en esa profesión de las pelotas me permitió pagar la pensión de mis dos primeros hijos, su madre y yo, en medio de reportajes de pelotas de distintos tamaños, porque el periodismo siempre estuvo emparentado con el atraso de la cancelación de los sueldos, peor aun cuando fuimos socios o propietarios de esos sueños, como El Espectador, El Reportero, la Firme y otros.
Por eso la invitación de El Guachaca requiere este apunte de la historia que se exige a sí mismo un periodista vejestorio, con 80 años de vida, y que se identifica, no con el humor guachaca, sino con su esencia social, económica, de amigos y de familia.

SE NOS VIENE EL MUNDIAL
En aquella época nacían por toneladas los cabros chicos a patear en la calle la de trapo y los domingos en algún club en provincia con nombre de patrón acaudalado o en la capital donde los espacios vacíos nunca son verdes, pero igual sirven para romperse la crisma entre tierra y piedras. Lluvia y barro y al mismo tiempo pasársela a un amigo y dejar atrás a sus adversarios.
Como decíamos en las redacciones de diarios como Las Noticias Gráficas, La Gazeta, La Opinión, El Puro Chile y tantos otros, el fútbol era una historia universal y los mundiales, una competencia de habilidades en la cancha y en las tesorerías de la FIFA.
Chile fue tal vez el primer país absolutamente pobre que tuvo la suerte de ser sede de un mundial, y justo en 1962, cuando por excepción tras el Frente Popular, tenía de Presidente a Jorge Alessandri, una especie de bandera inflada por los aires de la tradición liberal donde la pelota no merecía que se le diera pelota.
Carlos Dittborn y Juan Goñi eran dos tipos de carcajada ruidosa, con una cultura idiomática que hoy no tiene ninguna semejanza con la sonrisa burlona y pilla de Sánchez, el transportista porteño propietario de más de 800 microbuses en la provincia de Valparaíso, y que manda el fútbol como patrón de fundo, a puros retos y despidos, igualito de iletrado que aquellos explotadores de campesinos.

LOS DITTBORN, GOÑI, ALVEAR, LABAN, ETC.Aquellos eran como gerentes de alcurnia, que el francés, el inglés y el alemán lo utilizaban para ganar pleitos ante los tribunales en su accionar profesional, armas que ellos pusieron al servicio del fútbol modesto y guachaca; empresarios que fabricaron en Chile las primeras medias y calcetines de nylon y otros vencedores en los pelitos legales como abogados que a sus vidas les daban proyección social y humana. Fueron los que cumplieron la tarea de que la FIFA se sintiera amiga de los pobres alguna vez. Y así fue como le entregaron el Mundial del 62 a Chile, donde el fútbol se jugaba arrancando de los pacos y rompiendo vidrios por no apuntarle a la pura pelota de trapo o cochayuyo.
La sede mundial del 62 fue solicitada por Chile en una reunión de la FIFA realizada en Lisboa y con aquella frase de Dittborn los dejamos boquiabiertos, previo cálculo de que podía ser un buen negocio en plata y en alma... El Mundial del 62 debía organizarlo Chile, donde nos habíamos acostumbrado a cuidar la pelota y a romper canillas, pelear con los pacos, robarle las medias a la mamá para fabricar la de trapo y, además, admiradores eternos de la habilidad rioplatense.
Parecía una locura, pero al menos teníamos algo avanzado: el Estadio Nacional, construido en 1938, bajo la presidencia de Arturo Alessandri Palma, quien puso a disposición del alma popular un recinto modelo para el atletismo, ciclismo y lógicamente, el fútbol. Pocos han resaltado esta coincidencia familiar: que el León de Tarapacá puso la plata del erario nacional para construir el Elefante Blanco, como bautizaron los diarios de derecha de aquel tiempo, considerándolo una farra presupuestaria inconcebible.

NINGUNA CASA, NINGUNA COMISARÍA, PUROS POTREROS
Chile no tenía Corvi, pero sí tenía tranvías, góndolas y un apetito incontenible por ir al estadio. Aunque los bolsillos flaquearan y desde Irarrázaval con Pedro de Valdivia había que atravesar poteros, que sin señalización alguna, eran el entorno natural y vegetal del elefante blanco. Los aficionados se juntaban en grupos, en los cuales siempre había alguien que conocía la huella, pero los percances burlaban el supuesto conocimiento de esos líderes, porque 100 personas caminando en fila por esos campos sin calles ni casa escuchaban de improviso: “¡Cagué, me caí a un hoyo!”
Claro, el guía era cachiporra y como los chilenos tiene alma de líderes, encabezaban desfiles para ir a ver el fútbol a ese estadio donde el primer Alessandri se ganó críticas.

¿FUE UN GUACHACA?
Arturo Alessandri dejó un rosario de epítetos contrarios a su personalidad: por mal genio y mal hablado, porque siendo Presidente su principal edecán era un perro, mastín inglés, sin patente, que asistía a todas las conversaciones protocolares y una vez se meó en un embajador del lejano oriente. Era el perro que más sabía de política y paseaba a su amo por la Alameda de las Delicias sin MOP y sin pavimentar, pero con una alameda de árboles que cuando se secaban las hojas, el viento inventaba alfombras para embellecer el alma y para que los cabros chicos coleccionaran cosas raras. Todo se veía sucio y sin embargo, el verdadero paleta paseaba con el bastón a sus espaldas, siguiendo las huellas de su perro consentido que de vez en cuando tapaba las hojas levantando la cola y lanzando lo ya consumido en palacio.
Para el Mundial de 1962, otro Alessandri, delicado y fino, que jamás repitió la frase histórica de su padre, que en los actos de proclamación para Presidente se dirigía a los mineros nortinos con una frase liberal:, “mi canalla dorada”, o gritaba “huemules” a pulmones batientes.
¿Por qué nos dieron el Mundial teniendo de presidente a un paleta –diminutivo de paleteado–, que cuando sonreía el cielo se nublaba y cuando le daba pelota a un periodista, lo chuteaba con una Cachantún, porque odiaba el alcohol?

LA “CURTURA” DEL 62
Que dos Alessandri, liberales jodidos hicieran posible que Chile organizara el mundial, pese a que dos años antes se produjera el terremoto más grande de la historia, no deja de ser extraño. Habrían sido condenados como populistas si su militancia política hubiera sido de origen popular.
Dittborn, Goñi, Alvear (padre de la actual senadora y funcionario de la Papelera, cuya presidencia ejerció el Paleta antes y después de ser Jefe de Estado) se abrazaron porque una puerta se abría para que Chile transformara a ese mundial en un tango con más sentimiento que la Cumparcita.
Chile no tenía posibilidades materiales, no había plata del cobre porque los dueños eran extranjeros y entonces el Mundial se transformó en una locura financiera imposible de cumplir, considerando además que al día siguiente del primer terremoto hubo un segundo, que cambió la ubicación de muchos domicilios desde la ribera de los mares hasta la cumbre de los cerros. Pero Alvear convenció al Paleta con el argumento casi poético de que el sufrimiento de los chilenos por culpa de esos sismos requería una indemnización, que era el fútbol callejero y del Estadio Nacional.
De esta suerte de argumento sísmico, Dittborn pronunció aquella frase de la que ningún político decente podría hacer uso en su terreno electoral.
CONDORITO PERSONAJE CHILENO FINALMENTE NO FUE LA MASCOTA

PORQUE NO TENEMOS NADA, QUEREMOS HACERLO TODO”
Esa frase ablandó el corazón y las billeteras de los grandes jerarcas del fútbol mundial. Pero no faltó el aguafiestas: el diario italiano Il Corriere de la Sera envió un corresponsal para describir cómo era Chile, donde Italia debía competir. Nadie sabe si se equivocó de país, de capital, de ciudad, el caso es que describió a la capital chilena como una aldea polvorienta en el verano e inundada en el invierno, donde los habitantes se movilizaban en carretas tiradas por burros. Hablaba del pavimento, que consistía en una interminable suma de piedras y vendió la imagen de que los chilenos éramos chicos, barbones, sucios y que muy pocos usaban abrigo y corbata, y que caminaban cabizbajos para no caerse a un hoyo de los millares que existían.
Tal vez en esta historia está el puñete con que Leonel Sánchez puso KO al italiano David, empuñado del mismo lado que su habilidosa zurda que posteriormente casi lo hace jugador de uno de los grandes equipos italianos. Pero el pelusa de la Plaza Chacabuco no aceptó la oferta, aun cuando jugó un partido en Milán.

REALMENTE, EL MUNDIAL FUE UN TANGO
Los ingleses se alojaron en la villa que ocupaban los empleados que hablaban inglés en el Mineral el Teniente, en la subida a los socavones, con canchas de tenis, golf y cachimbas de Sherlok Holmes. Trajeron su propia agua potable o mineral, atendiendo a la descripción que de Chile había hecho el corresponsal italiano. Quedaron eliminados en su grupo.
Chile debutó con Suiza y ganó 3-1 y más tarde, en Arica, derrotó 2-1 a la URSS con Carlos Marx y Lenin en puestos claves. Chile llegó a las semifinales, mientras Brasil derrotaba a Checoslovaquia, sin Pelé, y obtenía su segunda Copa Mundial.
Hubo ganancias. Con los ingresos de boletería, el fútbol ganó plata y vendió por primera vez en su historia a un jugador –de Colo Colo, por supuesto– egresado del hambre del Zanjón de la Aguada y la Población La Legua.
La televisión era un bicho raro y los pocos aparatos que existían se colgaron en los restaurantes donde los guachacas eran los reyes. Tal vez el único damnificado fue el autor de esta nota, reportero de Radio Minería, que tras dejar atrás todo su historial de periodista, ingresó con su grabadora a la cancha para captar las primeras impresiones después del combo de Leonel Sánchez y fue detenido en mitad de ella por policías y dirigentes, acusado de cometer el tremendo sacrilegio de profanar el campo de juego en momentos en que se lucían los astros italianos. Fui expulsado y se dispuso sobre mí una vigilancia para el resto de los partidos. Y cuando viajé a Tierra Santa para la visita del Papa Pablo Sexto, en una parada en Roma, entrevisté curas, y uno, al identificarme como chileno, me lanzó un aullido santificado:
-¿Chile... allí donde ese Leonel Sánchez le dio un puñetazo a nuestro David?
El mundial se había jugado dos años antes, pero hasta un cura recordaba en Roma el bendito puñetazo del zurdo.

DE “FÚTBOL A SOL Y SOMBRA” DE EDUARDO GALEANO
“…En el Mundial del 62, Di Stéfano no tuvo buena suerte. Iba a jugar en la selección de España, su país de adopción. A los 36 años de edad, era su última oportunidad. En vísperas del estreno, se lastimó la rodilla derecha, y no hubo caso. Di Stéfano, la Saeta Rubia, uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol, nunca pudo jugar un Mundial. Pelé, otra estrella de todos los tiempos, no llegó muy lejos en el Mundial de Chile: sufrió de entrada un desgarramiento muscular y quedó fuera. Y otro monstruo sagrado del fútbol, el ruso Yashin, anduvo también con mala pata: el mejor arquero del mundo se comió cuatro goles ante Colombia, porque parece que se le fue la mano con los traguitos que lo entonaban en el vestuario.
Brasil ganó el torneo. Sin Pelé, y bajo la batuta de Didí. Amarildo se lució en el difícil lugar de Pelé, atrás Djalma Santos fue una muralla y adelante Garrincha deliraba y hacía delirar. «¿De qué planeta procede Garrincha?», se preguntaba el diario El Mercurio, mientras Brasil liquidaba a los dueños de casa. Los chilenos se habían impuesto a Italia, en un partido que fue una batalla campal, y también habían vencido a Suiza y a la Unión Soviética. Se habían servido spaguettis, chocolate y vodka, pero se les atragantó el café: los brasileños ganaron 4 a 2.
En la final, Brasil derrotó a Checoslovaquia 3 a 1 y fue, como en el 58, campeón invicto. Por primera vez, la final de un campeonato mundial se pudo ver en directo por la televisión en transmisión internacional, aunque fue en blanco y negro y llegó a pocos países.
Chile conquistó el tercer lugar, la mejor clasificación de su historia, y Yugoslavia ganó el cuarto puesto gracias a un pájaro llamado Dragoslav Sekularac, que ninguna defensa pudo atrapar.
El campeonato no tuvo un goleador, pero varios jugadores convirtieron cuatro tantos: los brasileños Garrincha y Vavá, el chileno Sánchez, el yugoslavo Jerkovic, el húngaro Albert y el soviético Ivanov.”

LA PRIMERA FASE
No Grupo 1, a surpresa foi a eliminação prematura do Uruguai. O grande jogo foi um empate entre URSS e Colômbia em 4 a 4. Nessa partida, houve o primeiro (e até hoje único) gol olímpico da história das Copas marcado pelo colombiano Marcos Coll. A segunda vaga ficou com a forte Iugoslávia. No confronto entre os países comunistas nessa fase, ocorreu uma das entradas mais violentas da historia das Copas, feita pelo ponteiro iugoslavo Muhamed Mujić no lateral soviético Eduard Dubynskyi. Essa fratura foi tão violenta que o lateral soviético acabou sendo praticamente inutilizado para o futebol.
No Grupo 2, os chilenos fizeram a festa ao ganharem da Suíça por 3 a 1 e da Itália por 2 a 0. Neste jogo valeu tudo, houve vários socos e pontapés dos dois lados e os italianos sofreram com a catimba sul-americana e também com a péssima arbitragem do britânico Ken Aston onde somente foram expulsos dois jogadores italianos. A Alemanha Ocidental que venceu o Chile por 2 a 0 ficou em primeiro e o Chile em segundo. A Azzurraestava fora.
No Grupo 3 na estreia o Brasil bateu o México por 2 a 0 com um gol antológico de Pelé em que driblou toda a defesa mexicana antes de tocar na saída de Carbajal. No segundo jogo, contra a Tchecoslováquia, Pelé sofreu contusão e não voltaria a atuar nesta Copa. Amarildo teve a dificílima missão de substituir o rei e foi bem sucedido. O Brasil empatou com a Tchecoslováquia em 0 a 0, derrotou a Espanha em jogo dramático e de virada, 2 a 1. Por muito pouco, a equipe de Aymoré Moreira não foi eliminada na primeira fase. A Tchecoslováquia, mesmo perdendo para o México por 3 a 2, ficou com a outra vaga.
No Grupo 4 brilhou a Hungria que aplicou uma goleada de 6 a 1 na Bulgária. A Argentina, mesmo jogando perto de sua torcida caiu nesta fase com o empate em 0 a 0 contra a Hungria em uma grande atuação de Grosics, último remanescente do esquadrão húngaro de 1954. A outra vaga foi da Inglaterra, que apesar da derrota para a Hungria por 2 a 1, ganhou da Argentina por 3 a 1 e garantiu a vaga com empate de 0 a 0 contra a Bulgária.

ATREVIMIENTO REAL
Cuenta la leyenda que el jugador de Gremio Airtón quedo afuera de la Lista de Buena fe de Brasil por tener el atrevimiento en un partido de driblear al “Rey Pelé”

LOS NACIONALIZADOS
Três dias antes da Copa, a FIFA se reuniu em Santiago e decidiu as regras para a naturalização de jogadores. As medidas visavam a acabar com a troca de países por parte de jogadores. Exemplos clássicos incluiam Di Stéfano e Puskás, ídolos respectivamente da Argentina e da Hungria, que nessa Copa iriam jogar pela Espanha. Ainda havia o caso de Mazola, que jogou a Copa de 1958 pelo Brasil e em 1962 atuou pela Itália. E também houve o caso de Santamaría que jogou a Copa de 1954 pelo Uruguai e qm 1962 jogou pela Espanha.
As regras determinavam que a partir da próxima copa (1966) um jogador só poderia jogar por uma seleção se nunca tivesse participado pela seleção de outro país em partidas oficiais.

EL TEMA DEL DOPING
Outra polêmica da Copa seria em relação ao doping. O assunto tinha sido levantado pelo Congresso Médico de Santiago. Di Stéfano teria dito então que não via nenhum problema em um jogador tomar pílulas estimulantes. A declaração provocou revolta no Chile, que pediu providências à FIFA. O problema, porém, era como combater tal ação. Apesar do exame de urina já existir, não havia uma lista oficial de substâncias proibidas. O único país na época que tinha uma legislação antidoping era a Itália. Portanto, é provável imaginar que muitos jogadores tenham usado diversas substâncias na Copa para aumentar seu desempenho.

TEMA DEL MUNDIAL MUSICA
Desde Chile 62 se le pone ritmo al certamen. "El Rock del mundial", firmada por Los Rambles, fue la primera versión utilizada. Algunos insisten en que la canción es un plagio a algunOs de los temas de Elvis Presley

AUTOCRITICA ARGENTINA
"Nos faltó organización" Por Silvio Marzolini
El Libro de Oro del Mundial (1998)
"El Mundial de Chile fue mi primera experiencia importante en la Selección. En lo previo, para mí era algo novedoso e incierto. Pero no estábamos bien organizados en el trabajo preparatorio. En esa época no había un calendario internacional preparado, y para los clubes la Selección no era la prioridad. Un defecto que recién cambió cuando asumió Menotti en el 74. Además, los que quedaban del plantel que cuatro años atrás había participado en Suecia llegaban marcados por ese desastre. Y nos trasmitían esa sensación de peligro a nosotros, los más jóvenes. Había que tener cuidado para que no pasase lo mismo. Ese era el mensaje y ese era el gran temor.
El técnico era Juan Carlos Lorenzo y por primera vez se analizaban a los adversarios antes de enfrentarlos. Por entonces, en la Argentina solo se hablaba de nuestro juego. Él, por su experiencia en Europa, conocía jugadores y tácticas de los seleccionados de allá. Y pienso que el resultado hubiera sido peor jugando con el desconocimiento del rival. Nosotros, en el debut frente a los búlgaros, sin ser ellos una potencia, los respetamos demasiado. Ellos iban permanentemente al choque, tenían un juego muy áspero y muy violento, típico de ese Mundial. En el segundo partido, contra Inglaterra, con un empate ya casi clasificábamos. El plan táctico inicial era esperarlos. Trabajamos con esa idea los días previos. Pero una hora antes del encuentro, Lorenzo decidió que fuéramos al ataque. Yo creo que esto último no nos favoreció y nos eliminaron."
"Los cambios de Lorenzo nos perjudicaron"
Por José Francisco Sanfilippo
ABC de los Mundiales (Olé)
"Era un equipo bárbaro, que estaba para meterse en semifinales. Nuestra zona fue muy complicada teniendo en cuenta que Inglaterra, Hungría y Bulgaria tenían un gran poderío en ese momento. Pero nuestro mayor problema fueron dos errores decisivos que cometió el técnico Lorenzo en el choque con los ingleses. El Toto, pese a ser el mejor DT que tuve en mi carrera, tomó la decisión de reemplazar a Simeone (lateral derecho), que estaba lesionado, por Cap (volante central) para anular a Bobby Charlton. Lo hizo teniendo en cuenta un amistoso que había visto entre Brasil e Inglaterra, donde Djalma Santos había borrado a la figura inglesa. Lorenzo no se avivó de que fue Garrincha el que persiguió a Charlton por toda la cancha para que Santos le robara la pelota. Y nuestros wines no sentían esa función. Otra grave falla fue correr a Rattín de ocho. Charlton anotó un gol y nos ganó el partido por el sector derecho (donde debían cubrir Cap y Rattín). Por eso digo que los cambios tácticos de Lorenzo nos terminaron perjudicando. Y así nos quedamos afuera. Estábamos para más."

"Todo era improvisación"
Por José Francisco Sanfilippo
Historia de la Selección Argentina (Clarín)
"La principal causa de la pobre actuación que tuvimos tanto en el 58 como en el 62 fue la enorme falta de organización que había por entonces. Era muy difícil obtener buenos resultados en esa época, cuando los técnicos cambiaban constantemente y se armaba la lista una semana antes del partido, nos juntábamos e íbamos a jugar sin saber nada del rival ni tener ningún plan armado. Para colmo, los entrenadores se dejaban influir por la prensa. Les decían 'hay que llamar a este diez que es bueno', y ellos lo ponían. Era una vergüenza. 
Yo digo que en el 62 no fracasamos, porque no sabíamos a qué nos íbamos a enfrentar. No conocíamos a los rivales. Y eso que el Toto Lorenzo, nuestro técnico, había trabajado mucho en Europa y él nos pasaba algunos datos, pero aún así nos sorprendían los rivales en la cancha. Me acuerdo que Lorenzo lo improvisó a Vladislao Cap como lateral, y le tocó marcar a Bobby Charlton. Cap era bueno pero muy lento, y el inglés era una bala, le tiraba la pelota para adelante y no lo podía agarrar nunca. Si hubiésemos sabido esos detalles, la cosa habría sido distinta.
Nosotros teníamos buenos jugadores, no éramos menos que ellos. Pero en esa época, la Selección Argentina era un conjunto de grandes habilidosos, pero muy individualista. No había el juego en equipo, que sí tenían los europeos. Acá jugábamos 'fulbito', todo muy lento. Había que gambetear a dos jugadores antes de tirar un pase. Los europeos tocaban rápido, tiraban paredes, jugaban a  otra velocidad. Por eso nos fue tan mal. Por suerte, a partir de la llegada de Menotti se trabajó de otra forma. Si seguíamos al paso de antes, íbamos a ser un desastre siempre."

"No llevó a las figuras"
Por Leonel Sánchez (ex futbolista de la Selección Chilena)
Historia de la Selección Argentina (Clarín)
"Aquel Mundial de Chile fue una gran ayuda para la gente que debió soportar el devastador terremoto de 1960, que dejó más de tres mil muertos.
Resulta que como millones de personas habían perdido todos sus bienes, se mandaron a comprar con dinero de colectas un montón de televisores -porque además había pocos- para que se pudiera ver el Mundial, y así consolar un poco a esa gente que lo había perdido todo.
En cuanto al pobre papel de la Selección Argentina en aquella Copa del Mundo, creo que se debió a que no llevó a las figuras que en ese momento pudo haber llevado a competir. Pienso que, por los jugadores con que contaba en esa época, podría haber llegado mucho más lejos.
Me viene a la memoria una anécdota relacionada con los jugadores argentinos: jugábamos nosotros, la selección de Chile, frente a Italia. Maschio y Sívori integraban la selección italiana, y nosotros buscábamos sacar ventaja apelando a la supuesta traición que ellos le habían hecho a su país: en cada cruce les gritábamos 'vendepatria' o 'abandonaste a tu país, que está perdiendo allá en Rancagua', la ciudad en la que jugaba Argentina. Los volvíamos locos. Después, con el partido terminado, casi nos agarramos todos a las trompadas. La cosa no pasó a mayores, pero cuarenta años después todavía me acuerdo de ese episodio que ahora me parece simpático."

SUEÑO CUMPLIDO PARA COLOMBIA
Mundial Chile 62: el sueño de la Selección Colombia hecho realidad
El equipo dejó fuera a Perú en una eliminatoria de dos partidos y se convirtió en uno de lo 16 equipos que fue por la corona en Chile.
El sueño mundialista de Colombia comenzó en 1957, pero solamente se vino a concretar cuatro años después, cuando el equipo dejó fuera a Perú en una eliminatoria de dos partidos y se convirtió en uno de los 16 equipos que fue por la corona en Chile, en 1962. Fue un trabajo hecho con las uñas, gracias a un puñado de futbolistas que lograron destacarse en un universo de extranjeros, y en el que uno de los foráneos más importantes en el fútbol local en los años 50, el argentino Adolfo Pedernera, los hizo crecer hasta convertirlos en héroes.
Si uno mira el balance del equipo en números, no fue bueno: un empate y dos derrotas. Pero si se tiene en cuenta que se le empató al campeón europeo vigente, Unión Soviética, en un partido épico, la participación toma más vuelo. Pero ese 4-4 es tema aparte en este especial.
El camino hacia Chile comenzó en la Escuela de Caballería de Usaquén, que para la época era un paseo campestre llegar hasta allá. También hubo una concentración inicial en Palmira. "Nada de hoteles cinco estrellas. Estuvimos tres meses metidos en un batallón", recuerda el atacante Herman 'Cuca' Aceros, autor de uno de los goles a los soviéticos.
Los 35 preseleccionados se encontraron un batallón cómodo. "El único problema era que no había agua caliente. Nos levantábamos a las 6 de la mañana a bañarnos con agua helada. Algunos no se bañaban antes de entrenar, y después les tocaba aguantarse, porque el agua seguía fría. Uno entraba allí echando humo", recordó Aceros, en medio de risas, en una entrevista con el diario Mío, la semana pasada.
De la lista inicial de 35, Pedernera finalmente llevó a 22. Santa Fe fue el equipo que más jugadores aportó a esa Selección: estaban Francisco 'Cobo' Zuluaga, Carlos 'Copetìn' Aponte, Hernando 'Mono' Tovar, Jaime Silva, Héctor 'Zipa' González y Jairo 'Niño' Arias. Además, se llevó a jugadores que había tenido dos años antes en el América, en la mejor campaña del equipo hasta que llegó Gabriel Ochoa (subcampeón), Marcos Coll y Luis Carlos Paz. El resto estaban repartidos en el resto de equipos profesionales. Ninguno actuaba en el exterior y solamente dos habían salido a jugar afuera del país: Efraín 'Caimán' Sánchez, a San Lorenzo de Argentina, en 1948, y Delio 'Maravilla' Gamboa, al Oro de México, en 1959. Los demás estuvieron en temporadas internacionales y los de Santa Fe venían de ser semifinalistas de la Copa de Campeones (hoy Copa Libertadores) un año antes. De manera que el viaje hacia el Mundial, incluso para los jugadores que iban, era toda una novedad.
Otro mundo
Eran otros tiempos. El país estaba pendiente del Mundial, pero no se paralizó. De hecho, el torneo local no se interrumpió. Y algunos tuvieron que meterse en la onda del fútbol, de la que no sabían nada, entre ellos el propio presidente, Alberto Lleras Camargo. "El día que nos fuimos a Chile, el presidente nos dijo: 'Muchachos, que les vaya bien y que anoten muchas canastas'", recordó el arquero del equipo, Efraín 'Caimán' Sánchez.
El viaje fue largo. Salieron de Bogotá e hicieron escalas en Lima y en Tacna para cruzar la frontera rumbo a Arica, en un trayecto de 62 kilómetros en bus. La elección de esta sede como base del grupo 1 del Mundial no fue gratuita, pero el cálculo les salió mal a los organizadores: ellos esperaban a Perú. De hecho, Arica fue territorio peruano. En 1879, Chile le declaró la guerra a Perú y cuatro años después, con el Tratado de Ancón, Arica quedó como dominio chileno por diez años, tras los cuales habría un plebiscito que determinaría si esta ciudad y Tacna quedaban como parte de Chile o de Perú. El plebiscito nunca se hizo y en 1929, oficialmente, Arica quedó en manos chilenas.
"Al comienzo, el recibimiento fue muy frío, pero después, la gente comenzó a hacernos barra a nosotros, a pesar de que en ese grupo también estaba Uruguay. Y los que no jugamos terminamos en la tribuna haciendo barra, porque en ese entonces no se permitían los cambios", recuerda Hernando 'Mono' Tovar.
El equipo no vivía como lo hacen las selecciones de hoy. Ya se contó lo de la concentración, con un régimen cercano al militar, del que se encargaba José Claudio Costanzo, el preparador físico de Pedernera. "Los ejercicios eran con balón, algo que en esos tiempos no se veía. Pero a veces nos sacaba la leche y nos hacía subir a Monserrate. Era un adelantado", recuerda Tovar.
Los viáticos eran irrisorios, unos cinco dólares diarios. Solo a su llegada del Mundial, algunos le sacaron provecho al viaje. "Salí en un comercial de pasta de dientes por el que me pagaron 400 pesos de ese tiempo", recuerda el goleador Antonio Rada. Hernando Tovar hizo una publicidad para la Cervecería Andina, por la que recibió 500 pesos, mucho más de lo que le dieron en Chile. "Y eso era platica", afirmó.
No era fácil llegar a un Mundial. Por eso, el recibimiento fue como si hubieran ganado, a pesar de solo conseguir un punto. "El gol olímpico de Marcos Coll y el 4-4 hizo que la gente fuera a recibirnos. Había mucha gente en el aeropuerto y luego, en la ruta hacia el centro de Bogotá", afirmó Rada.
El tiempo se encargaría de hacer crecer la leyenda de este equipo. Aún hoy, el de Coll sigue siendo el único gol olímpico en la historia de los Mundiales. Y luego pasaron 28 años para que Colombia volviera a clasificar. Y no fue por falta de jugadores. Y aún hoy, con más opciones para llegar, porque de 16 equipos en Chile se pasó al doble en Alemania y Sudáfrica, clasificar es un reto complicado para Colombia. Por eso, 50 años después, los 22 jugadores comandados por Pedernera siguen con el merecido rótulo de héroes.
José Orlando Ascencio Subdirector de Deportes

LA HISTORIA SECRETA DE LA SELECCIÓN COLOMBIA EN CHILE 62
POR: ALEJANDRO PINO CALAD / TWITTER: @PINOCALAD
A partir de hoy Gol Caracol le contará lo que nadie sabe de los grandes momentos de la 'tricolor' para que vea cómo el fútbol ha trascendido en la política, la economía y la vida de Colombia.
En 1961, el mismo año que Jhon F. Kennedy visitaba Colombia para dejar claro que acá nunca iba a pasar lo de Cuba, que en nuestras tierras el comunismo estaba proscrito y, de paso, para construir las nuevas casas de “su” barrio, la Selección Colombia disputaba las eliminatorias para el Mundial de Chile de 1962 contra Perú.
El fútbol de clubes estaba totalmente institucionalizado y el tema el orgullo regional era una constante casi ritualizada para el colombiano, que todos los domingos en la tarde prendía su radio para escuchar a Carlos Arturo Rueda, Alberto “el patico” Ríos y Alberto Piedrahíta Pacheco en la narración y comentarios del partido de la fecha.
Incluso en ese 1961 se había empezado a jugar el Totogol, apuesta basada en los resultados de la fecha profesional que entregaba fuertes sumas de dinero y consolidaba el interés del público por el torneo[1].
Pero, a diferencia de los clubes – orgullo regional y del gran interés que generaba en los colombianos el torneo profesional, los campeonatos de selecciones nacionales en los que participaba el equipo nacional eran recibidos con entusiasmo pero no con optimismo pues la Selección Colombia era como un hijo bobo al que todos querían, pero con algo de lástima.
Esto se explicaba por la ausencia de triunfos importantes y simbólicos del equipo, lo que no generaba una integración total del ciudadano y la Selección. Además, al comenzar los 60 el torneo era dominado claramente por jugadores argentinos, uruguayos y brasileños ya que la reglamentación de la Dimayor exigía sólo que cuatro jugadores nacionales fueran alineados en los clubes, con lo que la mayoría de equipos contrataban extranjeros para defender sus colores.
A esto había que sumarle el que la historia de la Selección en la Copa América había sido decepcionante, salvo una esporádica victoria sobre los todopoderosos uruguayos en 1957, por lo que no se tenían muchas esperanzas en el duelo frente a los vecinos del sur para clasificar al Mundial de Chile.
Perú, un rival de vieja data
Pero el hecho de enfrentar a los peruanos, con los que el colombiano sentía que había una rivalidad desde la Guerra del 32 y además no olvidaba los Juegos Bolivarianos del 38, en donde nos humillaron en Bogotá[2], hizo que la gente apoyara a la selección en El Campín ya que, además, esta contaba con las grandes figuras de Millonarios, para entonces líder del torneo y futuro campeón, Efraín 'Caimán' Sánchez, Delio 'Maravilla' Gamboa, Marino Klinger y Francisco 'Cobo' Zuluaga y, tal vez lo más importante, la dirección técnica de la legendaria figura de Adolfo Pedernera, ídolo nacional desde El Dorado.
La satisfacción nacional llegó con la victoria 1-0 pero, aún así se hubiera derrotado al tradicional rival, el resultado parecía insuficiente para ir a Lima a jugar el partido de vuelta. Sorpresivamente Colombia sacó un empate de 1-1 en el Estadio Nacional de Lima y se clasificó por primera vez a un Campeonato Mundial de Fútbol.
La fiesta nacional fue inmensa, una marcha  recibió a los “héroes” (pues así los llamó la prensa) en el aeropuerto y los periódicos no dejaban de analizar las ventajas políticas y culturales de ir a un Mundial y el peso internacional que esto representaba para la imagen de Colombia.
Pero a la hora de conocerse el grupo en el que jugaría la selección en Chile todo fue preocupación. Colombia jugaría en el grupo 1 con sede en Arica, ciudad limítrofe con Perú pues se esperaba que fuera este el seleccionado clasificado, y su rivales serían el bicampeón mundial Uruguay y las potencias comunistas Yugoslavia y URSS.
Los diarios se dieron a la tarea de explicarle a sus lectores que en estos dos países el fútbol era una política de Estado y que los miembros de la selección eran oficiales del ejército, y el país entonces se empezó a angustiar: ¿los jugadores colombianos jugando contra soldados del temible ejército comunista? ¿Qué podía hacer 'Maravilla' Gamboa frente a defensas que habían recibido entrenamiento en el ejército que tenía preocupado a Kennedy?
No había muchas esperanzas... Y la preocupación aumentó cuando la prensa publicó que la URSS venía de ganar la Copa Europa y que su arquero era Lev Yashin, conocido legendariamente como 'la araña negra' y considerado el mejor arquero del mundo.
La primera fiesta por un Mundial 
Pero la primera participación de una selección nacional en un Mundial le dio permiso al pueblo colombiano de soñar con una actuación destacada y los medios se encargaron de apoyar ese sueño. Se empezó a cubrir toda la preparación de los rivales del equipo y se publicaban notas sobre el estilo de juego de las principales figuras del grupo 1.
Por primera vez en la historia del país el comercio empezó a vender buzos alusivos al equipo nacional. Estos eran blancos y en el pecho llevaban un emblema rojo que decía “Copa Mundo – Colombia” alrededor de un balón de fútbol.
Cerveza Costeña cambió su etiqueta por una con imágenes de un partido de fútbol, y todo el país se mostró interesado por el hecho de que la bandera colombiana ondeara junto a la uruguaya, la italiana, la alemana y la brasileña, campeones mundiales en los años anteriores.
Todos los medios, escritos y radiales, empezaron a preparar el traslado de sus periodistas a Arica para el cubrimiento del Mundial en una dinámica periodística que nunca había tenido el país.
Las apuestas por el título empezaron a rodar en Chile, hecho que fue cubierto por todos los periódicos nacionales, y, frente al favorito y actual campeón Brasil, que tenía 4.156 votos, Colombia, con 12 votos, ocupaba el puesto 16 entre 16 equipos en el favoritismo chileno.
Con ustedes, la Unión Soviética 
El seleccionado de la URSS llegó a Cali de paso para Arica y decidió jugar su último partido de preparación contra el América.
El hecho causó morbo entre la afición y en los círculos políticos pues, en medio del plan anticomunista del presidente Alberto Lleras, el gran socio de Kennedy en América Latina, veintidós oficiales soviéticos se encontraban en territorio nacional bajo permiso gubernamental.
Los 'rusos' fueron la sensación en Cali pues eran los primeros verdaderos bolcheviques que se veía en el país, y la prensa jugó con titulares entre la disputa de “América contra URSS”. El partido, que contó con la presencia del técnico nacional, Adolfo Pedernera, y de un delegado uruguayo, terminó 0-0 y la gente quedó convencida de que ese equipo no era tan poderoso como se decía.
Pero al otro día los diarios nacionales tumbaron el optimismo colombiano al publicar en primera plana declaraciones de Pedernera diciendo que la URSS jugó de forma cautelosa pues sabía que lo estaban observando e, incluso, había cambiado los números de sus camisetas para confundir tanto al técnico nacional como al uruguayo.
Los "perversos" comunistas habían jugado al contraespionaje con el técnico, la prensa y la afición colombiana.
Y nos vamos al Mundial
El 22 de mayo de 1962 la Selección Colombia partió para Chile en medio de una multitud de diez mil personas que acompañó al bus que llevaba a los jugadores y llenó el aeropuerto con banderas y gritos de aliento para los representantes de la patria. “Minutos antes de tomar el jet, los integrantes de la selección se dirigieron frente a la plataforma y se despidieron de los numerosos aficionados que se encontraban en el aeropuerto con un “Viva Colombia” que fue respondido por todos los asistentes”[3]. La nación partía a enfrentar el comunismo.
La selección no empezó tan mal el Mundial. El 30 de mayo perdió 2-1 con Uruguay pero la prensa destacó que Colombia estuvo por encima del marcador 57 minutos con el gol de 'Cobo' Zuluaga y que los uruguayos ya le tenían respeto al equipo nacional desde que fueron derrotados por nuestra Selección en la Copa América de 1957.
El titular “Colombia no fue fácil presa” demuestra que ya se asume al equipo como si fuera el país mismo. La selección empezaba a hacer parte de la cotidianidad de los colombianos que no hablaban, leían o escuchaban de otra cosa y es esta cotidianidad la que crea identidad[4].
El seguimiento por radio  de este primer partido a través de Caracol, RCN o Radio El Dorado, paralizó al país e hizo que en Bogotá un hombre cogiera a golpes a su mujer después del segundo gol uruguayo pues, según él, ella no hizo la fuerza suficiente cerca al aparato de radio por el equipo.[5]
Para los medios, y para los colombianos en general, el Mundial parecía volverse rojo pues los equipos de URSS, Yugoslavia, Hungría y Checoslovaquia dominaban ampliamente en los primeros días.
Las caricaturas mostraban a Krushev y Tito tomando la Copa Mundo bajo la mirada atónita de De Gaulle y Kennedy, y ahora, sin mucho optimismo, le tocaba el turno a Colombia de salvar el campeonato e impedir que los comunistas se llevaran el triunfo.
Fuimos héroes
El 3 de junio llegó el día definitivo, si Colombia perdía estaba prácticamente eliminada del torneo. “David y Goliat hoy en Arica” tituló El Tiempo, “Colombia-Rusia, cotejo de esperanzas” lo hizo El Colombiano y “Tenemos posibilidades: Pedernera” El Espectador.
El país entero estaba angustiado ese domingo y muchos se fueron a los estadios sólo para escuchar con sus compañeros de tribuna de siempre la transmisión del partido de la Selección.
Después de jugados sólo 12 minutos Colombia ya perdía 3-0. Las caras largas abundaban alrededor de los radios pero de pronto Hernán 'Cuca' Aceros le hizo un gol a Yashin a los 20. La alegría fue inmensa: se había vulnerado el arco de “la araña negra”.
Poco después en Arica terminaba el primer tiempo. En el intermedio, después de la charla técnica, la leyenda dice que Pedernera reunió a su equipo y le preguntó a sus hombres si sabían cantar. Los jugadores se miraron asombrados y algunos dijeron que sí. Pedernera repitió la pregunta con mayor vehemencia y todos respondieron al unísono afirmativamente.
Entonces el técnico argentino, la máxima estrella de El Dorado, empezó a cantar el Himno Nacional de Colombia. Todos los jugadores se le unieron y entraron al partido henchidos de patriotismo y dispuestos a dejar el nombre de Colombia en alto.
El resultado final del partido demostró que el himno funcionó: 4-4, gracias a las anotaciones de Antonio Rada, Marino Klinger y un gol olímpico incluido de Marcos Coll, y todo un país celebrando.
Los pitos y las banderas inundaron las calles y los estadios se llenaron no para presenciar los partidos de la fecha profesional que se jugaba ese día, sino para rendirle homenaje a la bandera y a la Selección. En Cali se quemaron cohetes y se organizaron marchas como en Barranquilla, Medellín y Bogotá.
Al día siguiente los diarios no tuvieron otra noticia. El Tiempo publicó en primera página, cubriéndola toda y a seis columnas, un simple “Colombia: 4- Rusia: 4”, en El Espectador el nombre del periódico fue desplazado a mitad de página pues, también a seis columnas, tituló “Rusia no pudo con Colombia”, y El Colombiano fue más allá titulando “Consagración de Colombia”.
Colombia se volvía en el imaginario colectivo una nación superior gracias a un empate contra la todopoderosa URSS y, además, se volvía un adalid del anticomunismo por haber frenado al equipo de Nikita Krushev.
Así lo asumieron todos los colombianos que veían en la prensa como su mandatario le mandaba un telegrama a los jugadores en el que decía “Buen trabajo muchachos”, y como su recién electo presidente, Guillermo León Valencia, declarabauna frase que sintetizaba todo el uso político del evento: “Es un triunfo de la democracia sobre el totalitarismo” y que “Espero que la próxima vez triunfe la libertad sobre la esclavitud”.
Los caricaturistas aludieron a la delgada figura del presidente Lleras diciéndole a un malhumorado Krushev: “Lo siento Nikita, pero ni siquiera en fútbol Rusia podrá con Colombia” como en El Tiempo, o diciéndole “No hay duda de que nuestro sistema es superior” como en El Espectador.
Fue un resultado asumido por el Frente Nacional con fines políticos en el momento de mayor macartismo que vivía el país, y generador de un nacionalismo desconocido para el pueblo colombiano pues hasta los productos y comerciantes le rindieron homenaje a la patria poniendo la bandera en sus etiquetas.
El gobierno nacional anunció la creación de un trofeo llamado “Selección Colombia en la Copa Mundo” y el Ministro de Educación, Jaime Posada, dijo que se tomarían medidas para perpetuar la labor de la Selección Colombia.[7]
Lastimosamente el esfuerzo contra los soviéticos fue enorme y los jugadores no llegaron bien físicamente para el partido contra Yugoslavia que se suponía más fácil. El resultado fue una derrota de 5-0 y la eliminación del Mundial[8], pero, en últimas, eso no importaba, se había conseguido una hazaña, se había dejado el nombre del país en alto y en Colombia todos consideraban que se había hecho historia, pues, además de quedar mejor en las estadísticas que Suiza y Bulgaria y de ser el único equipo que le metió cuatro goles a “la araña negra”, el único gol olímpico en la historia de los mundiales de fútbol era de un colombiano: Marcos Coll.
Como le dijo a la prensa Marino Klinger, autor del cuarto gol frente a la URSS, al volver de Chile “Me olvidé de todo, incluso de mí mismo. Sólo sabía que era Colombia y que había algo inmortal que se llama Colombia”.
Las bases para la identidad nacional con la selección Colombia estaban echadas pero sólo después de 25 años se conseguirían solidificar plenamente. Por el momento, y eso era lo satisfactorio para el presidente, Colombia le había ganado al comunismo.
Después de jugados sólo 12 minutos frente a la URSS. Colombia ya perdía 3-0. Las caras largas abundaban alrededor de los radios pero de pronto Hernán "Cuca" Aceros le hizo un gol a Yashin a los 20. La alegría fue inmensa: se había vulnerado el arco de "la araña negra".
Poco después en Arica terminaba el primer tiempo. Dice la leyenda queeEn el intermedio, después de la charla técnica, Pedernera reunió a su equipo y le preguntó a sus hombres si sabían cantar. Los jugadores se miraron asombrados y algunos dijeron que sí. Pedernera repitió la pregunta con mayor vehemencia y todos respondieron al unísono afirmativamente.
Entonces el técnico argentino, la máxima estrella de El Dorado, empezó a cantar el Himno Nacional de Colombia. Todos los jugadores se le unieron y entraron al partido henchidos de patriotismo y dispuestos a dejar el nombre de Colombia en alto.
El resultado final del partido demostró que el himno funcionó: 4-4, con gol olímpico incluido, y todo un país celebrando.
Los pitos y las banderas inundaron las calles y los estadios se llenaron no para presenciar los partidos de la fecha profesional que se jugaba ese día, sino para rendirle homenaje a la bandera y a la Selección colombiana. En Cali se quemaron cohetes y se organizaron marchas como en Barranquilla, Medellín y Bogotá.

Al día siguiente los diarios no tuvieron otra noticia. En El Espectador el nombre del periódico fue desplazado a mitad de página pues, también a seis columnas, tituló "Rusia no pudo con Colombia".
El anticomunismo entra en juego
Colombia se volvía en el imaginario colectivo una nación superior gracias a un empate contra la todopoderosa URSS y, además, se volvía un adalid del anticomunismo por haber frenado al equipo de Nikita Krushev.
Así lo asumieron todos los colombianos que veían en la prensa como su mandatario le mandaba un telegrama a los jugadores en el que decía "Buen trabajo muchachos", y como su recién electo presidente, Guillermo León Valencia, declaraba que "Es un triunfo de la democracia sobre el totalitarismo" y que "Espero que la próxima vez triunfe la libertad sobre la esclavitud".
Los caricaturistas aludieron a la delgada figura del presidente Lleras diciéndole a un malhumorado Krushev: "Lo siento Nikita, pero ni siquiera en fútbol Rusia podrá con Colombia", como en El Tiempo, o diciéndole "No hay duda de que nuestro sistema es superior", como en El Espectador.
Fue un resultado asumido por el Frente Nacional, figura de gobierno establecida por los partidos Liberal y Conservador desde 1958, con fines políticos en el momento de mayor macartismo que vivía el país, y generador de un nacionalismo desconocido para el pueblo colombiano pues hasta los productos y comerciantes le rindieron homenaje a la patria poniendo la bandera en sus etiquetas.
El gobierno nacional anunció la creación de un trofeo llamado "Selección Colombia en la Copa Mundo" y el Ministro de Educación, Jaime Posada, dijo que se tomarían medidas para perpetuar la labor de la Selección Colombia.
Lastimosamente el esfuerzo contra los soviéticos fue enorme y los jugadores no llegaron bien físicamente para el partido contra Yugoslavia que se suponía más fácil.
El resultado fue una derrota de 5-0 y la eliminación del Mundial, pero, en últimas, eso no importaba, se había conseguido una hazaña, se había dejado el nombre del país en alto, y en Colombia todos consideraban que se había hecho historia, pues, además de quedar mejor en las estadísticas que Suiza y Bulgaria y de ser el único equipo que le metió cuatro goles a "la araña negra", el único gol olímpico en la historia de los mundiales de fútbol era de un colombiano: Marcos Coll.
Como le dijo a la prensa Marino Klinger, autor del cuarto gol frente a la URSS, al volver de Chile "Me olvidé de todo, incluso de mí mismo. Sólo sabía que era Colombia y que había algo inmortal que se llama Colombia"
Las bases para la identidad nacional con la selección Colombia estaban echadas pero sólo después de 25 años se conseguirían solidificar plenamente. Por el momento, y eso era lo satisfactorio para el presidente, Colombia le había ganado al comunismo.

MÁS SOBRE LA COLOMBIA MUNDIALISTA
Cincuenta años después está convencido de que la Selección hubiera conseguido un mejor debut en Arica "si no se nos hubiera lesionado Cobo Zuluaga y le hubiéramos sacado mayor provecho a esa propuesta de cuatro delanteros con que jugó el equipo".
No terminaron ricos, pues escasamente recibieron 70 dólares de viáticos. Pero aún se emocionan al evocar el recibimiento que tuvieron en Bogotá, donde se congregaron cerca de un millón de personas para darles la bienvenida luego del Mundial, y el hecho de que el presidente de ese entonces, Alberto Lleras Camargo "no nos hubiera dado ni un bolígrafo".
Los protagonistas
"En  Chile nos sentimos en otro planeta. Y fuimos a que no nos golearan jugando por amor y no por el dinero".
Herman Cuca Aceros
Delantero
"Mi propósito no era el gol olímpico, pero el balón le picó a Yashin y se metió. La prensa creía que yo era argentino".
Marcos Coll
Volante
"Me siento feliz cuando me dicen mundialista; es el único pago que recibimos por dejar bien a Colombia".
Rolando Serrano
Delantero
"Tuvimos que hacer 14 amistosos para recoger el dinero para ir a Chile, entre ellos uno en Bogotá ante Santos con Pelé".
Efraín Sánchez
Arquero
"El Mundial no nos dejó riqueza, pero sí experiencia, orgullo de ser los primeros, y responsabilidad para representar al país".
Antonio Rada 

PELE, MARINHO Y BELLINI EN LAS TRIBUNAS TRASANDINAS 

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